
Un tribunal de las Islas Baleares ha condenado a un inmigrante senegalés de 26 años a servicios comunitarios en lugar de prisión por la violación de una niña de 14 años.
El veredicto, dictado esta semana por la Audiencia Provincial de Palma y recogido por The European Conservative, ha sido tildado de “pacto de la vergüenza” por los opositores que dicen que refleja un patrón más amplio de indulgencia judicial en los casos de violencia sexual.
La fiscalía había solicitado nueve años de prisión y 5.000 euros por daños y perjuicios. Finalmente, un acuerdo con la fiscalía ha reducido la pena a dos años de prisión condicional (sin pena de prisión) con la condición de que el acusado no reincida durante tres años.
Además, deberá cumplir 60 días de servicios comunitarios y pagar 7.500 euros de indemnización a la víctima, de los que ya se han abonado 3.500.
La agresión ocurrió en febrero de 2020 en el barrio de Son Gotleu, en Palma. El hombre conoció a la joven por Instagram y la invitó a su apartamento, donde la obligó a mantener relaciones sexuales a pesar de su resistencia, según documentos judiciales. La Policía Nacional lo detuvo tras la denuncia de la víctima.
Para la víctima, que ahora tiene 20 años, la sentencia pone fin a un proceso judicial de cinco años, pero no a sus consecuencias.