
La aerolínea Plus Ultra reconoce que en 2019 mantuvo contactos con un bróker para el posible transporte de oro procedente de Venezuela, en un contexto temporal que coincide con los meses previos al Delcygate. La compañía niega que el vuelo llegara a producirse, pero admite que recibió una solicitud formal para trasladar cargamentos de este metal precioso, supuestamente de forma legal y declarada.
Según ha adelantado Vozpópuli, fuentes conocedoras de estos movimientos sostienen que un avión de Plus Ultra habría realizado un vuelo con oro venezolano con destino a Oriente Próximo a finales de 2019. Ese desplazamiento se habría producido en la antesala de la llegada a España de la vicepresidenta del régimen chavista, Delcy Rodríguez, el 20 de enero de 2020, y coincidiría con una docena de traslados similares detectados por distintos países en ese mismo periodo.
Desde la aerolínea, sin embargo, rechazan que dicho vuelo se materializara. Fuentes de la compañía aseguran que la operación no pasó de la fase de cotización y que finalmente fue descartada. Aun así, el reconocimiento de esos contactos sitúa a Plus Ultra dentro del perímetro de una trama internacional de traslados de oro vinculados al régimen de Nicolás Maduro.
Plus Ultra se encuentra actualmente bajo investigación del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid por un presunto blanqueo relacionado con el rescate público que recibió durante la pandemia, valorado en 53 millones de euros. Según han declarado el exministro José Luis Ábalos y el comisionista Víctor de Aldama, el rescate habría contado con la intervención del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Zapatero ha sido señalado por cinco testigos, algunos de ellos próximos al chavismo, como presunto propietario de una mina de oro en Venezuela. También se le atribuye participación en contratos supuestamente irregulares con la petrolera estatal PDVSA, acusaciones que el expresidente ha negado.
La llamada ruta del oro hace referencia al circuito presuntamente utilizado por altos cargos del régimen chavista para sacar oro de Venezuela y convertirlo en liquidez fuera del país. Estas rutas han sido objeto de investigación por parte de la Office of Foreign Assets Control (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por su relación con el lavado de activos y el tráfico irregular de este metal.
El uso de estas vías se intensificó en 2019, cuando el régimen de Maduro quedó cercado por las sanciones del presidente Donald Trump. Ante la asfixia financiera y la presión internacional, el chavismo trató de saldar deudas con empresas extranjeras mediante pagos en especie.
En España, algunas de las compañías afectadas fueron Globalia y Duro Felguera, asesoradas por Víctor de Aldama. Ese contexto explica el papel del comisionista en el entorno del Gobierno de Pedro Sánchez a lo largo de 2019 y su participación en la preparación del Delcygate junto a Koldo García, una operación que Pedro Sánchez avaló el 16 de enero de 2020, según los mensajes intervenidos a Ábalos por la UCO.
En ese mismo periodo se documentó una operación de compraventa de oro entre Delcy Rodríguez y Aldama. El 27 de diciembre de 2019 se firmó un contrato con el Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela (FONDEN) para la entrega de 104 barras de oro valoradas en 68 millones de dólares. La UCO ha localizado documentación relativa a planes de vuelo internacionales vinculados a esa operación, así como intercambios de mensajes y fotografías entre los implicados.
Al margen de este caso, existen numerosos precedentes de aviones procedentes de Venezuela interceptados en distintos países con cargamentos de oro, dinero en efectivo, armas y material sensible. República Dominicana, Aruba, Estados Unidos, Argentina o Brasil han retenido aeronaves vinculadas a estas redes entre 2019 y 2024.