
Los policías del sindicato Jupol, mayoritario en la Policía Nacional, han denunciado que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, no ha tomado ninguna medida disuasoria ni de seguridad que impida una nueva invasión de inmigrantes ilegales en Ceuta. Una semana después, la situación no se ha resuelto en la ciudad autónoma, e inmigrantes marroquíes se están organizando en redes sociales para un nuevo asalto el próximo 15 de agosto.
En declaraciones a OK Diario, la portavoz del sindicato, Laura García, asegura que «la boya flotante que ha puesto, puede saltarla cualquiera, por lo que disuasoria no es», quien añade que lo que supone esta frontera flotante es que cambie la consideración legal del paso y un salto de valla sirva para devolver a los ilegales en caliente.
El sindicato desmiente además el control y la normalidad de la que habla Marlaska para referirse a la situación en la ciudad autónoma tras la invasión. García sostiene que todavía está lejos de restablecerse y que, sin un refuerzo policial y de medios materiales y tecnológicos, es imposible hacer frente a esta amenaza. Asegura que los agentes desplegados en Ceuta y Melilla «están abandonados a su suerte ante la presión migratoria».
Jupol advierte de que «sólo hay 150 antidisturbios» en una ciudad donde entraron unos 80.000 marroquíes hace justo una semana, «la situación sigue sin haberse normalizado, quedan miles de personas allí y hay advertencias de una nueva invasión».