
Un juzgado de Carballiño, en funciones de guardia, ha decretado el ingreso en prisión provisional de una mujer venezolana de 28 años y un hombre español de 30 por el secuestro y las agresiones sufridas por un varón a causa de una supuesta deuda de 500 euros.
Los hechos fueron descubiertos alrededor de las 19.00 horas del lunes, cuando la Guardia Civil comprobó que la víctima permanecía retenida contra su voluntad en una vivienda de la localidad orensana.
Los dos detenidos, que presuntamente mantenían una relación de pareja, habrían exigido a la madre del secuestrado y a otras personas el pago de los 500 euros para ponerlo en libertad.
Los agentes accedieron al domicilio durante la denominada operación «Rolls» y localizaron al hombre, que llevaba privado de libertad desde la noche del sábado. La víctima presentaba múltiples lesiones y relató que había sufrido numerosas palizas presuntamente propinadas por el detenido.
También aseguró que fue amenazado con diferentes objetos y herramientas, entre ellas una motosierra, mientras sus captores reclamaban el pago de la supuesta deuda. La Guardia Civil procedió entonces a liberar al hombre y detener a los dos sospechosos.
La mujer, de nacionalidad venezolana, trató de escapar durante la intervención policial. Según la Guardia Civil, subió al tejado de un edificio de cinco plantas y, mientras intentaba huir, arrojó una bolsa que contenía aproximadamente 50 gramos de cocaína.
Los agentes consiguieron finalmente detenerla junto al hombre español que se encontraba en la vivienda. Ambos fueron puestos a disposición judicial como presuntos autores de delitos de detención ilegal agravada en su modalidad de secuestro, lesiones, amenazas y tráfico de drogas. El juzgado acordó el ingreso en prisión provisional de los dos investigados.
Durante el registro del domicilio, los agentes intervinieron una báscula de precisión, una libreta con anotaciones aparentemente relacionadas con operaciones de venta de droga y 250 euros en efectivo. También localizaron varios de los objetos que habrían sido utilizados para amenazar y agredir al hombre durante su cautiverio.
Estos indicios llevaron a los investigadores a añadir a la causa un presunto delito de tráfico de drogas. La cocaína arrojada durante la huida de la detenida fue igualmente recuperada e incorporada a las diligencias.
El hombre fue acusado además de un delito de quebrantamiento de condena. Sobre él pesaba una orden de protección relacionada con la mujer detenida, pese a lo cual ambos se encontraban conviviendo en el mismo domicilio.
La Guardia Civil intervino además una chaqueta supuestamente vinculada con otro hecho delictivo anterior. Como consecuencia, al varón se le atribuye también un presunto delito de robo con violencia e intimidación.
La investigación apunta a que el origen del secuestro fue una reclamación económica de apenas 500 euros. Los acusados habrían utilizado la privación de libertad, las agresiones y las amenazas para presionar al entorno familiar de la víctima y conseguir el dinero.
La actuación policial permitió liberar al secuestrado después de casi dos días de cautiverio y desarticular un supuesto punto relacionado con la venta de estupefacientes. Los dos detenidos mantienen la presunción de inocencia mientras avanza el procedimiento judicial.