«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Quiebra un operador nipón de cruceros por cancelaciones por el coronavirus

Una empresa que opera un crucero restaurante en la ciudad japonesa de Kobe se declaró este lunes en bancarrota por el impacto que han tenido en el negocio las cancelaciones desde enero debido a la preocupación por el brote del nuevo coronavirus.

Se trata de la primera quiebra de un operador de cruceros por el virus de la que se tiene constancia en Japón y se produce después de que la empresa, Luminous Cruising, acumulara una deuda de 1.240 millones de yenes (10 millones de euros), según cifras recogidas por la agencia de noticias japonesa Kyodo.

La compañía operaba el Luminous Kobe 2, uno de los cruceros restaurante más grandes de Japón con capacidad para 1.000 pasajeros, que ofrecía recorridos diurnos y nocturnos alrededor del puerto de Kobe con vistas a puntos emblemáticos de la ciudad del oeste nipón.

La empresa matriz de la firma se hará cargo de su rehabilitación y permitirá que las reservas que se han visto afectadas sean transferidas para viajar en otro crucero, el Concerto.

El coronavirus SARS-CoV-2 ha sido la gota que colma el vaso para Luminous Cruising, que ya se había visto dañada por el aumento del coste del combustible y las cancelaciones a raíz de una serie de desastres naturales que han afectado al archipiélago desde 2018, entre ellos terremotos y tifones.

El nuevo coronavirus, causante de una enfermedad respiratoria a la que se ha llamado Covid-19, ha golpeado el sector turístico nipón, sobre todo el procedente de China, desde donde se propagó el virus y que representa el flujo de extranjeros más numeroso a Japón.

El país vecino prohibió a finales de enero los viajes en grupo de sus nacionales como medida para tratar de contener la propagación.

Hasta el momento se han confirmado unos 950 contagios por el virus en el archipiélago japonés, más de 700 vinculados al crucero Diamond Princess, que fue puesto en cuarentena a principios de febrero en el puerto japonés de Yokohama.

Seis de las doce muertes registradas en Japón hasta ahora eran pasajeros de dicho navío.

En sus intentos por frenar la propagación del virus, el Gobierno nipón hizo un llamamiento a cancelar o posponer eventos multitudinarios en las próximas semanas que ha llevado al cierre de parques temáticos, estadios deportivos y convenciones culturales en todo el país, cuyo impacto económico todavía está por valorar.

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