«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Lamenta que no se depurasen responsabilidades tras el apagón

Red Eléctrica, al borde del colapso absoluto: el bloqueo total impedirá conectar nuevos proyectos industriales y de vivienda

Tendido eléctrico. Redes sociales

El problema de la infraestructura eléctrica en España se agrava. En estos momentos, todo apunta a que el sistema estaría al borde del colapso y a que la saturación de la red puede convertirse en un freno inmediato para nuevos desarrollos industriales y promociones residenciales.

La advertencia la ha puesto sobre la mesa el experto energético Jorge Morales de Labra durante una intervención en directo en el programa La mirada crítica. Según explicó, la situación ya no afecta únicamente a la red de distribución —la que hace llegar la electricidad hasta hogares y empresas—, sino también a la de transporte, gestionada por Red Eléctrica, que canaliza los grandes flujos de energía por todo el país.

Para ilustrarlo, recurrió a una comparación con el tráfico por carretera. La red de transporte equivaldría a las grandes autovías por donde circula la mayor parte de la electricidad, mientras que la red de distribución sería similar a las carreteras secundarias que conducen hasta el destino final. «Sabíamos que el 88% de la red de distribución estaba saturada, pero ahora la novedad es que se considera que el 100% de la red de transporte está ocupada«, señaló. En términos gráficos, vendría a ser como si la autopista estuviera permanentemente atascada y no admitiera más vehículos.

Este escenario, advirtió, tiene consecuencias directas sobre la economía real. La falta de capacidad para nuevas conexiones puede bloquear la puesta en marcha de fábricas, centros logísticos o urbanizaciones, al no poder garantizarse el suministro eléctrico necesario. En su opinión, el impacto puede ser especialmente grave en el mercado inmobiliario, ya tensionado por la escasez de oferta: si no se autorizan nuevos enganches a la red, resulta inviable incorporar más viviendas al mercado.

En cuanto a las responsabilidades, Morales de Labra evitó señalar a un culpable concreto. Recordó que, tras el gran apagón registrado meses atrás, tampoco se ha depurado ninguna responsabilidad clara. A su juicio, el origen del problema es principalmente regulatorio y, en segundo término, burocrático, debido a la lentitud y complejidad de los procedimientos administrativos.

El experto también apuntó a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como actor clave en este entramado normativo, subrayando que el margen de maniobra del Ejecutivo es limitado en lo que respecta a la regulación técnica de la red. No obstante, sí consideró que el Gobierno podría actuar con mayor contundencia para simplificar trámites y reducir la carga administrativa que retrasa proyectos.

Mientras tanto, la preocupación crece en sectores empresariales y urbanísticos, que ven en la saturación eléctrica un nuevo obstáculo estructural para el crecimiento económico. Sin ampliaciones ni mejoras en la capacidad de transporte y distribución, el sistema podría convertirse en un cuello de botella que condicione el desarrollo del país en los próximos años.

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