
Según cuenta el Diario de Valladolid, las consecuencias del accidente ferroviario de Adamuz se han dejado sentir en la forma de actuar de Adif y Renfe en su relación con los clientes. Y es que, a través de mensajes SMS enviados a los móviles de los pasajeros este viernes, se advertía de «limitaciones de velocidad» en la línea de AVE entre Valladolid y Madrid, sin concretar en qué se traducía esa «limitación».
En la práctica ha supuesto que en algunos tramos, los trenes han circulado a 60 kilómetros por hora, siendo su velocidad punta, 250.
Como ejemplo, los viajeros del Avant 8079, que salió de la estación de Chamartín a las 7.51 horas y acumuló una demora de veinte minutos en su llegada a Campo Grande, prevista finalmente a las 9.16 horas. «Debido a gestiones del tráfico ferroviario y a limitaciones de velocidad establecidas durante el trayecto», señalaba el mensaje recibido por uno de los usuarios a las 9.04 horas, que publica dicho diario.
Los retrasos, según testimonios recogidos en la red social X, llegaron en algunos casos a superar la hora y media, generando tremendo malestar entre los pasajeros y una creciente presión sobre el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
El contenido del SMS evidencia que la reducción a 60 por hora se conocía desde la noche del jueves o, como mínimo, a primera hora de la mañana del viernes. Mientras Renfe avisaba a los usuarios por vía directa, Adif evitaba confirmar la información pese a las reiteradas llamadas de diversos medios, limitándose a un «no tenemos información».
Finalmente, el operador reconoció una limitación temporal de la velocidad en un tramo de la línea de AVE entre Segovia y la localidad de Garcillán, aunque sin precisar ni la causa ni el punto kilométrico exacto. Horas después se concretó que la restricción afectaba a los puntos 68,200 y 86,400, un total de 18,2 kilómetros.
«Exagerado», así definía un pasajero, la sensación dentro del convoy al circular a 60 kilómetros por hora en una línea diseñada para superar los 250.