El Gobierno regional de Madrid ha decidido finalmente cerrar la estación de Metro de la Puerta del Sol ante el riesgo de contaminación e insalubridad como consecuencia de la acampada en el kilómetro cero desde hace varias semanas.
La acampada de la Puerta del Sol ha hecho que Metro de Madrid, tras un minucioso análisis, haya detectado niveles elevados de amoniaco en los pozos de ventilación de la estación, contaminados por la acumulación de orina y otros residuos orgánicos en las rejillas del exterior como consecuencia de la acampada.
Un informe interno de la División de Infraestructuras al que ha tenido acceso Vozpópuli alertaba del riesgo químico y biológico, y reclamaba a las autoridades que despejen el espacio para poder desplegar maquinaria industrial y acometer una limpieza en profundidad que garantice la salud pública, algo que ha ocurrido hoy.
El documento recoge los resultados de una evaluación ambiental cuyas mediciones han detectado amoniaco, aminas y otros compuestos orgánicos procedentes de la acumulación y descomposición de la orina en el entorno de las rejillas de ventilación. La contaminación ya ha llegado al subsuelo, donde los técnicos han registrado concentraciones de estos gases en los vestíbulos por los que transitan a diario miles de viajeros.
Los datos más preocupantes corresponden a los pozos de ventilación de la zona sur. En el denominado Pozo 1, la concentración de amoniaco alcanza los 11,16 miligramos por metro cúbico, cerca del 80% del valor límite ambiental de exposición diaria fijado en 14 mg/m³. En el Pozo 2, el registro se sitúa en 8,53 mg/m³, el 61% de ese umbral. En los vestíbulos subterráneos también se han detectado concentraciones de hasta 0,78 mg/m³.
El informe advierte, además, de que el problema no se limita a los malos olores. La filtración de líquidos y materia orgánica hacia los niveles inferiores puede provocar contaminación biológica por la presencia de heces y otros residuos. Metro teme que la situación se agrave si no se interviene y reclama una actuación que permita retirar los restos acumulados sin extender la suciedad a otras zonas de la infraestructura, según dicho diario.