
El Ministerio de Defensa que dirige Margarita Robles no ha concedido ni una sola baja médica a los militares que se han contagiado de sarna en Ceuta tras la invasión de miles de marroquíes a finales de julio, y confía en que «se les vayan quitando los picores» y puedan volver a sus tareas próximamente.
Esta actitud, que ha causado indignación en la mayoría de los efectivos que se encuentran en la ciudad autónoma, tiene su explicación en que el Ministerio resta importancia al contagio de la enfermedad que, bajo su criterio, «es algo banal y nada infrecuente», según recoge este miércoles The Objective.
En este momento, 24 militares del Grupo de Regulares número 54 del Ejército de Tierra han manifestado síntomas de haberse contagiado de sarna en Ceuta coincidiendo con su presencia allí tras el asalto violento de súbditos marroquíes que comenzó el pasado 30 de julio, y que ha colapsado la ciudad.
El hecho es más grave aún teniendo en cuenta que las asociaciones profesionales de militares habían alertado de la aparición de la sarna en la antigua Batería de Costa K-8, una instalación castrense ubicada en la zona ceutí de Punta Blanca.
Tanto la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) como la Unión de Militares de Tropa (UMT) alertaron la víspera de estos casos de sarna de la posible aparición de enfermedades contagiosas entre los efectivos trasladados a Ceuta, y no se tomó ninguna medida preventiva por parte del Ministerio.
Defensa encargó tanto a la Legión como a la unidad de Regulares que ayudaran en los días siguientes del asalto masivo a escoltar o conducir hasta el espigón fronterizo del Tarajal a los marroquíes que decidieron volver a su país, por lo que pudo haber algún contacto estrecho (y, por tanto, contagio) entre ellos.