La diplomacia española muestra su perplejidad
Sánchez aparta Gibraltar del discurso de España ante la ONU tras décadas de reivindicación del Peñón
Sánchez aparta Gibraltar del discurso de España ante la ONU tras décadas de reivindicación del Peñón
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Por LGI
25 de septiembre de 2026

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha eliminado cualquier referencia a Gibraltar de su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, rompiendo por primera vez desde su llegada a La Moncloa con una constante de sus intervenciones en Nueva York: la defensa de la posición española sobre la soberanía y la descolonización del Peñón. La omisión llega apenas dos meses después de la caída de la Verja y en plena aplicación provisional del nuevo marco pactado entre la Unión Europea y Reino Unido.

La ausencia ha causado «asombro y perplejidad» entre diplomáticos españoles consultados por The Objective, que señala que se trata de un hecho sin precedentes desde que España plantea ante Naciones Unidas la descolonización de la colonia británica. Los anteriores presidentes del Gobierno y los reyes Juan Carlos I y Felipe VI habían mantenido la cuestión en sus intervenciones ante la Asamblea General.

Sánchez dedicó su discurso a reivindicar el multilateralismo, el feminismo, la cooperación internacional y la Agenda 2030, además de abordar la situación provocada por la entrada masiva de inmigrantes ilegales en Ceuta. También lanzó críticas contra determinados gobiernos y dirigentes internacionales sin citar expresamente al presidente estadounidense, Donald Trump. Sin embargo, no pronunció una sola vez la palabra Gibraltar. La transcripción oficial publicada por La Moncloa confirma la ausencia.

La ruptura resulta especialmente significativa porque el propio Sánchez había mantenido la reclamación española desde su primera intervención ante Naciones Unidas como presidente. En 2018 aseguró que la posición de España sobre Gibraltar se encontraba alineada con la doctrina de la ONU y aprovechó el Brexit para defender que la nueva relación entre Reino Unido y la Unión Europea debía pasar por España.

La misma línea continuó durante los años posteriores. En 2020, en plena pandemia, Sánchez volvió a defender ante Naciones Unidas el cumplimiento de su doctrina sobre Gibraltar y la creación de un área de prosperidad para el Peñón y el Campo de Gibraltar.

Tras el entendimiento alcanzado entre Madrid y Londres el 31 de diciembre de 2020, el Gobierno incorporó además una cautela expresa: cualquier acuerdo debía respetar la posición jurídica española sobre la soberanía y la jurisdicción. En 2022, por ejemplo, Sánchez sostuvo ante la Asamblea General que el futuro pacto debía ser «plenamente respetuoso» con la doctrina de Naciones Unidas y con esa posición española.

De reivindicar la soberanía a no mencionar el Peñón

La posición seguía intacta públicamente hace apenas dos años. En su intervención de 2024, Sánchez afirmó que España trabajaba para cerrar el acuerdo entre la UE y Reino Unido, pero volvió a introducir una condición explícita: debía respetar tanto la doctrina de Naciones Unidas como «la posición jurídica de mi país con respecto a la soberanía y la jurisdicción» sobre Gibraltar.

En 2025 fue Felipe VI quien representó a España ante la Asamblea General. El Rey mantuvo también la referencia a la posición española después de que se anunciara el acuerdo político sobre los elementos fundamentales del futuro encaje de Gibraltar tras el Brexit, según recoge The Objective.

La ruptura llega después del cambio sustancial producido este verano en la frontera. El acuerdo negociado entre la Unión Europea y Reino Unido ha modificado el régimen de circulación y desembocó el pasado 15 de julio en la eliminación de la Verja. El propio Gobierno había presentado previamente el pacto como un acuerdo «histórico» destinado a eliminar barreras físicas, chequeos y controles entre España y Gibraltar.

Es precisamente este nuevo escenario el que inquieta a fuentes diplomáticas citadas por The Objective. Un diplomático español que sigue el contencioso interpreta la omisión como una señal de que el Ejecutivo considera que el acuerdo con Londres ha relegado la cuestión de la soberanía. Según su análisis, esta posición termina subordinando la reivindicación territorial al entendimiento alcanzado sobre las cuestiones prácticas de la frontera.

El contraste es todavía mayor porque Sánchez sí llevó a la tribuna de Naciones Unidas la situación de Ceuta. El presidente calificó lo ocurrido en la ciudad española como «una de las crisis de migración irregular más importantes de los últimos años» y defendió la respuesta de su Ejecutivo. La cuestión de Gibraltar, que durante años formó parte de la posición española expresada ante el mismo organismo, desapareció por completo de una intervención en la que Sánchez aseguró hablar «en nombre del país al que represento, España».

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