
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no pudo ocultar su frustración tras conocer el contenido del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que apunta al ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, como presunto cabecilla de una red de cobro de comisiones. La investigación, que culminó con el ingreso en prisión provisional de Cerdán el pasado 30 de junio, ha supuesto un duro golpe para el Ejecutivo.
Según ha revelado La Razón, Sánchez expresó su malestar en el grupo de WhatsApp que comparte con sus ministros con un mensaje breve: «Siempre nos enteramos los últimos». Estas palabras, interpretadas como una crítica velada pero directa al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han reflejado la tensión interna que se vive en el Gobierno por la falta de información sobre un caso que llevaba meses bajo investigación.
Fuentes del Ejecutivo han calificado el mensaje del presidente como un claro «tirón de orejas» al titular de Interior, cuya gestión ha sido objeto de duras críticas dentro del gabinete por no haber anticipado el alcance de la operación. Grande-Marlaska, que no milita en el PSOE, dirige una de las carteras más sensibles del Gobierno y ahora enfrenta serios cuestionamientos por no haber tenido acceso previo a las actuaciones de la Guardia Civil.
Desde La Moncloa han reconocido que disponer con antelación del informe habría permitido diseñar una estrategia política más eficaz frente a una crisis que amenaza con desestabilizar al Ejecutivo. Sin embargo, la constante filtración de audios y documentos mantiene al Gobierno en una posición incómoda, mientras se multiplican los esfuerzos por contener el desgaste mediático y político.