mantiene estrechos vínculos con el PSOE catalán
Sánchez promocionó en la Internacional Socialista a una dirigente marroquí que reclama «liberar» Ceuta y Melilla
Sánchez promocionó en la Internacional Socialista a una dirigente marroquí que reclama «liberar» Ceuta y Melilla
Aicha El Gourgi y Pedro Sánchez. PSOE
Por Rebeca Crespo
8 de septiembre de 2026

Aicha El Gourgi, diputada marroquí de la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y responsable de esta formación en España, fue promocionada en 2024 dentro de la Internacional Socialista que preside Pedro Sánchez pese a que desde 2021 era pública su defensa de la «liberación» de Ceuta y Melilla y su reivindicación de Canarias como territorio marroquí. La relación cobra ahora especial relevancia, después de la invasión de Ceuta del pasado 30 de julio y en plena escalada de declaraciones de ministros y dirigentes políticos de Marruecos que vuelven a cuestionar abiertamente la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas.

El vínculo con el presidente del Gobierno no se limita a una fotografía o a una coincidencia institucional. El Gourgi fue incorporada en febrero de 2024 al Comité de Igualdad de la Internacional Socialista, organización que Sánchez preside desde 2022. Para entonces habían transcurrido casi tres años desde que la dirigente participara en unas elecciones marroquís defendiendo un programa que reclamaba completar la denominada «integridad territorial» de Marruecos.

En aquella campaña de septiembre de 2021, El Gourgi apareció vinculada a un mensaje político inequívoco. «El socialismo y la democracia sólo se pueden lograr dentro de las fronteras geográficas e históricas intactas y soberanas», sostenía la formación. La USFP planteaba como objetivo reforzar la soberanía marroquí sobre el Sáhara y «liberar sus ciudades e islas ocupadas: Ceuta, Melilla e Islas Canarias». Aquella posición no impidió su posterior promoción en la estructura internacional encabezada por Sánchez.

La hemeroteca adquiere ahora una dimensión distinta. Desde la invasión, la reivindicación territorial sobre las dos ciudades españolas ha reaparecido con fuerza en el debate político marroquí. Ministros del Gobierno de Rabat y dirigentes de distintos partidos han recuperado una reclamación que atraviesa buena parte del sistema político del país vecino a pocas semanas de las elecciones legislativas del próximo 23 de septiembre.

Mientras tanto, Sánchez mantiene su apuesta por preservar la relación con Mohamed VI. El presidente ha reiterado que Ceuta y Melilla «son y seguirán siendo españolas», pero ha pedido al mismo tiempo «prudencia» y ha defendido la política de «buena vecindad» con Marruecos. Su Gobierno tampoco ha responsabilizado directamente a Rabat de la avalancha migratoria de julio.

La dirigente marroquí promocionada bajo la presidencia de Sánchez

El Gourgi ocupa desde hace años una posición singular entre el socialismo marroquí y el español. Residente en España y secretaria general de la USFP en este país, ha tejido relaciones con dirigentes del PSOE y, especialmente, con figuras vinculadas al socialismo catalán.

Entre sus contactos políticos figuran Salvador Illa, Miquel Iceta y el exministro y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos. Su papel ha servido además de puente entre dirigentes socialistas españoles y responsables de la USFP.

La relación con el entorno de Sánchez alcanzó un nuevo nivel en febrero de 2024, cuando El Gourgi fue incorporada al Comité de Igualdad de la Internacional Socialista durante una reunión celebrada en Madrid.

Meses después, en diciembre, Sánchez llevó a Rabat una reunión del Consejo de la Internacional Socialista. El presidente apareció allí junto a dirigentes de la USFP, entre ellos El Gourgi y el primer secretario del partido, Driss Lachgar.

La elección de Marruecos como escenario tampoco era políticamente neutra. Dos años antes, Sánchez había cambiado la posición histórica de España sobre el Sáhara Occidental al respaldar la propuesta marroquí de autonomía como la base «más seria, realista y creíble» para resolver el conflicto. Ese giro permitió recomponer la relación con Mohamed VI tras una de las mayores crisis diplomáticas entre ambos países.

En Rabat, Sánchez volvió a elogiar esa nueva etapa. Habló del «carácter extraordinario» de las relaciones bilaterales y aseguró que españoles y marroquíes son «dos pueblos hermanos». Lachgar correspondió definiendo al jefe del Ejecutivo como «amigo de Marruecos y de las causas justas en el mundo».

Del voto para el PSOE a la defensa de las reclamaciones de Rabat

La actividad de El Gourgi en España no se ha limitado a la Internacional Socialista. También ha pedido de manera explícita el voto para el PSOE entre los españoles de origen marroquí.

Dos días antes de las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo de 2023 publicó una carta dirigida a esa comunidad en la que animaba a «apoyar decididamente al Partido Socialista Obrero Español y sus confluencias territoriales».

«Tu participación es esencial para garantizar que vuestra voz se escuche y construir una sociedad inclusiva, igualitaria, multicultural para todos y cero tolerancia al racismo, al mismo tiempo detener el avance de los partidos de derecha y de extrema derecha», señalaba el escrito.

No era la primera ocasión. En las elecciones de 2019 también pidió el apoyo para los socialistas entre sus «compatriotas españoles de origen marroquí» y defendió que ese voto era «una garantía para un gobierno que lleve adelante una agenda de cambio reformista».

Su trayectoria presenta así una doble vertiente: en España ha actuado políticamente en favor del PSOE; en Marruecos ha defendido un proyecto territorial que cuestiona directamente la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

Recibió 240.000 euros de la Generalitat

El Gourgi también ha desarrollado actividad vinculada a la Administración catalana. Según publicó El Español, recibió 240.000 euros de la Generalitat de Cataluña para dirigir un proyecto de acogida de menores.

Su proximidad al socialismo catalán ha coexistido con una defensa activa de las posiciones territoriales de Rabat. Tras la ruptura del alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario en noviembre de 2020, viajó a Guerguerat, en la frontera con Mauritania, para respaldar la postura marroquí sobre el Sáhara Occidental.

La dirigente ha reivindicado públicamente la movilización de los marroquíes residentes en España en defensa de lo que denomina el «Sáhara marroquí». En una entrevista con el medio Le360 sostuvo que las movilizaciones de la comunidad en España demostraban «el amor a nuestro país, amor a nuestro Sáhara».

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