
Un narcotraficante ha muerto y otros dos han resultado heridos tras un tiroteo con agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional durante una redada antidroga desarrollada este domingo en la localidad toledana de El Casar de Escalona. El enfrentamiento se produjo cuando los efectivos intentaban acceder a una vivienda vinculada a una organización dedicada al tráfico de estupefacientes.
Según fuentes policiales citadas por Vozpópuli, los agentes de la UDYCO Central —unidad especializada en grandes redes de narcotráfico— coordinaban el operativo, que contaba con apoyo táctico del GEO debido al elevado riesgo de la intervención. Al aproximarse a uno de los domicilios objeto del registro, los policías fueron sorprendidos por varios individuos armados que abrieron fuego desde la vía pública.
Los atacantes, mayoritariamente de nacionalidad dominicana, dispararon contra los efectivos con pistolas, lo que obligó a los agentes a responder con sus armas reglamentarias. En el intercambio de disparos, tres sospechosos fueron alcanzados por los proyectiles; uno de ellos en estado crítico. Los propios agentes practicaron maniobras de reanimación al herido más grave hasta la llegada de los servicios de emergencia de Castilla-La Mancha, que sólo pudieron certificar su fallecimiento. Ninguno de los policías resultó herido.
El despliegue policial se enmarca en una operación de gran envergadura impulsada por la UDYCO Central para desmantelar una red criminal con ramificaciones en varias provincias españolas. En la zona se desplegó un importante dispositivo de seguridad y se tomaron medidas para asegurar el perímetro tras el tiroteo.
Este suceso se produce apenas 48 horas después de otro episodio violento relacionado con el narcotráfico. La madrugada del viernes al sábado, un agente de la Policía Nacional resultó gravemente herido durante una intervención en Isla Mayor (Sevilla). En aquella ocasión, el funcionario, perteneciente al GRECO (Grupos de Respuesta Especial para el Crimen Organizado), fue alcanzado por dos disparos efectuados con un arma larga —posiblemente de guerra— mientras vigilaba un punto de almacenamiento de droga.
El agente sevillano fue operado de urgencia y permanece ingresado en la UCI, estable dentro de la gravedad. En ese operativo, la Policía logró incautar alrededor de 700 kilos de hachís, aunque la investigación continúa abierta para identificar y detener a los responsables del tiroteo, en el que también resultaron heridos otros dos miembros del cuerpo.