
El Departamento de Seguridad Nacional, dependiente del Gabinete de Presidencia del Gobierno, ha eliminado de su página web dos informes sobre inmigración ilegal publicados en los días previos al asalto migratorio a Ceuta desde Marruecos.
Los documentos, fechados el 11 y el 17 de julio, ya reflejaban un fuerte aumento de la presión migratoria sobre Ceuta y Melilla. Ahora, al intentar acceder a esas publicaciones, la web del organismo muestra el mensaje «acceso denegado».
«No tiene permiso para visitar esta página», indica el Departamento de Seguridad Nacional pese a que las direcciones URL siguen activas. La desaparición de esos reportes se produce en plena crisis interna del organismo tras la destitución de la responsable de comunicación que difundió la magnitud de la entrada masiva del pasado 30 de julio.
El Departamento de Seguridad Nacional suele publicar de forma quincenal referencias a los informes de situación y balances oficiales elaborados por el Ministerio del Interior. Estas publicaciones se recogen en el apartado de informaciones con posible impacto directo sobre la seguridad nacional y son de acceso libre para los ciudadanos.
Sin embargo, los dos últimos apuntes sobre «flujos migratorios irregulares», los correspondientes al 11 y al 17 de julio, han dejado de estar disponibles. En esos documentos se recogían datos sobre entradas ilegales por las distintas fronteras y se destacaban los aumentos registrados en los pasos terrestres de Ceuta y Melilla respecto a las mismas fechas de 2025.
Según la información publicada, las llegadas ilegales a ambas ciudades autónomas habían aumentado un 154,8% hasta el 30 de junio y un 140% hasta el 15 de julio. Es decir, Seguridad Nacional disponía de datos que ya apuntaban a un incremento significativo de la presión migratoria antes del asalto masivo.
Aunque las publicaciones han desaparecido de la web del organismo, Google todavía mantiene indexados los dos informes. Los resultados del buscador conservan las primeras frases de ambas publicaciones y muestran parte de los datos principales.
En los textos se reflejaba un descenso general de las cifras migratorias, pero también se recogía el aumento de la presión sobre Ceuta y Melilla. La existencia de esos resultados indexados, unida a que las URL siguen activas, confirma que los informes fueron publicados y posteriormente retirados o restringidos.
El mensaje de «acceso denegado» alimenta la sospecha de que Moncloa ha optado por ocultar documentos incómodos en plena crisis política y migratoria.
La eliminación de los informes llega después de la crisis abierta en el Departamento de Seguridad Nacional por la publicación de una alerta sobre la entrada masiva en Ceuta. Según esa comunicación, más de 49.000 inmigrantes habrían accedido irregularmente a la ciudad autónoma en 24 horas a través del espigón y la playa del Tarajal.
El texto señalaba que se trataba de la mayor crisis migratoria registrada en Ceuta desde mayo de 2021 y añadía que miles de personas seguían llegando a la ciudad marroquí de Castillejos con la intención de cruzar.
También recogía que algunos medios informaban del uso de material antidisturbios por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes para dispersar a los concentrados. El hecho de que el Departamento de Seguridad Nacional diera carácter oficial a esa cifra provocó un profundo malestar en el Ministerio del Interior y en la jefatura de Gabinete de Presidencia, dirigida por Diego Rubio.
La responsable de gestionar la web y las redes sociales de Seguridad Nacional durante los últimos ocho años fue apartada tras la publicación de aquella alerta.
Según la información publicada por THE OBJECTIVE, desde altas instancias se exigió a la directora del organismo, la general Loreto Gutiérrez Hurtado, que cesara a la funcionaria. La trabajadora fue obligada a borrar la información y a recoger sus pertenencias de la Moncloa en un plazo de 72 horas.
Además, quedó sin un puesto asignado en la Administración. Desde entonces, las plataformas digitales del Departamento de Seguridad Nacional permanecen paralizadas desde el 31 de julio.
La crisis interna se ha agravado porque ningún subordinado ha querido asumir las tareas de comunicación de la trabajadora destituida. Según fuentes internas citadas por THE OBJECTIVE, el personal del organismo está indignado y se siente desprotegido ante lo que considera una decisión política.
Compañeros de la funcionaria sostienen que era una profesional valorada y que «jamás ha habido un problema con ella». En el entorno del complejo presidencial se lamenta que, tras ocho años publicando alertas del organismo, fuera cesada por difundir un dato que manejaba Seguridad Nacional en ese momento.
La plantilla interpreta que el problema no fue la publicación de una cifra falsa, sino que esa cifra resultó políticamente incómoda para Interior y para Moncloa.
La retirada de los informes del 11 y el 17 de julio plantea una cuestión de enorme gravedad institucional. Si Seguridad Nacional ya había publicado datos que mostraban un fuerte aumento de la presión migratoria sobre Ceuta y Melilla, su eliminación posterior sugiere un intento de controlar el relato oficial de la crisis.
No se trata de documentos reservados ni de informes internos clasificados. Eran publicaciones abiertas, accesibles a cualquier ciudadano, elaboradas a partir de balances oficiales del Ministerio del Interior.
Su desaparición coincide con el momento más delicado para el Gobierno de Pedro Sánchez, obligado a explicar cómo pudo producirse una entrada masiva desde Marruecos y qué información manejaban los órganos de seguridad nacional antes del asalto.