Las Fuerzas de Seguridad investigan seis nuevas denuncias por violación registradas durante el fin de semana en Ceuta, en plena crisis migratoria desatada tras la entrada masiva de finales de julio.
Según fuentes policiales citadas por La Razón, las agresiones habrían sido cometidas por hombres extranjeros contra «jóvenes y menores» que también habían accedido a Ceuta a través de la frontera marítima.
Por el momento se desconoce la edad exacta de las víctimas. La falta de documentación de muchas de las personas que entraron en la ciudad está complicando las tareas de identificación y determinación de edad que realizan los agentes.
Cuatro de las denuncias fueron presentadas ante la Guardia Civil y las otras dos ante la Policía Nacional. Las investigaciones permanecen abiertas para esclarecer los hechos e identificar a los presuntos responsables.
Nuevas agresiones sexuales en plena crisis migratoria
Los nuevos casos se conocen después de varias semanas marcadas por denuncias de agresiones sexuales, episodios violentos y una creciente presión sobre los servicios policiales, sanitarios y asistenciales de Ceuta.
Las autoridades se enfrentan además a dificultades para identificar y filiar a miles de personas que continúan en la ciudad tras la entrada masiva registrada a finales de julio.
La ausencia de documentos fiables complica especialmente la determinación de la edad de algunas mujeres y menores, uno de los principales trabajos que desarrollan actualmente los cuerpos policiales.
Cargas policiales en Loma Colmenar
La tensión volvió a hacerse visible este lunes en el entorno de Loma Colmenar, junto al Hospital Universitario de Ceuta, donde la Policía Nacional tuvo que realizar cargas después de que cientos de inmigrantes intentaran acceder por la fuerza al recinto habilitado con carpas militares.
Las instalaciones habían sido preparadas para trasladar a parte de los inmigrantes que dormían en la playa del Trampolín, pero la falta de espacio ha provocado que cientos de personas permanezcan acampadas en el exterior a la espera de conseguir una plaza.
La concentración terminó derivando en intentos de entrada masiva que obligaron a la Policía a desplegar unidades antidisturbios para recuperar el control de la zona.
Las seis nuevas denuncias por violación añaden así otro episodio de extrema gravedad a una crisis que sigue poniendo bajo presión la seguridad y los servicios públicos de la ciudad autónoma.