
Siete inmigrantes magrebíes han logrado acceder a nado a Ceuta en las últimas horas, en un nuevo episodio de presión migratoria en la frontera sur que ha vuelto a activar todas las alertas en el espigón fronterizo sur que separa la ciudad autónoma de Marruecos. El grupo habría aprovechado un momento de menor vigilancia y condiciones favorables del mar para completar la travesía.
Los jóvenes, todos de origen magrebí, se habrían lanzado al agua horas antes desde las costas de Castillejos, una de las zonas más próximas a la frontera ceutí, en una nueva tentativa de entrada ilegal por vía marítima. Según fuentes policiales la travesía se produjo en una jornada con el mar en calma, lo que facilitó el acceso a la costa española pese al dispositivo de control existente.
Este tipo de intentos se repite con mayor frecuencia con la llegada del buen tiempo, cuando se intensifican los movimientos de inmigrantes que tratan de cruzar hacia Ceuta por mar. La mayoría son marroquíes que recurren a trajes de neopreno o incluso bañadores para intentar sortear la vigilancia en el entorno del espigón fronterizo sur, uno de los puntos más sensibles del perímetro fronterizo.
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, ha explicado esta semana que el aumento de la presión migratoria responde a la naturaleza «cambiante y dinámica» de las rutas. En palabras del responsable gubernamental, «las rutas migratorias son cambiantes y dinámicas», y actualmente los flujos estarían desplazándose hacia la ciudad autónoma en detrimento de otras rutas como la canaria.
En lo que va de año, España ha registrado un total de 10.701 llegadas ilegales, según datos del Ministerio del Interior. En Ceuta se ha producido un aumento significativo de los accesos por vía marítima, que han pasado de 791 a 2.493, triplicando la cifra anterior.