
Las importaciones de tomate procedentes de Marruecos se dispararon un 56% en el primer semestre de 2025, hasta alcanzar las 46.742 toneladas, lo que aumenta aún más la presión sobre unos productores españoles que denuncian la competencia desleal de terceros países, y una pérdida de empleos que supera las 24.000 personas.
En el último año, el aumento de importaciones de tomate marroquí fue del 31,5% en volumen y del 67,1% en valor, una verdadera «invasión» de esa popular hortaliza en los mercados españoles, según los datos oficiales de Aduanas recogidos por el Gobierno en una respuesta parlamentaria, y que recoge OK Diario en su edición de este miércoles.
Las importaciones de tomates marroquíes que llegan a España suponen una competencia desleal al encontrarse a unos precios con los que nuestros productores no pueden competir, por lo que ya han desaparecido unas 4.000 hectáreas de terreno dedicado a ese cultivo en los últimos cinco años. Junto a esas hectáreas también se han perdido unos 24.000 empleos de agricultores españoles.
Cada hectárea de tomate genera seis puestos de trabajo, y al perderse 4.000 hectáreas, «estamos hablando de unos 24.000 empleos menos por culpa del tomate marroquí«, ha explicado Andrés Góngora, secretario general de COAG. En cinco años se ha perdido un 33% de las hectáreas que en España estaban destinadas al cultivo de tomates.