
El último barómetro de 40db desvela un cambio de tendencia importante en el panorama político de Galicia, con movimientos bruscos en casi todos los bloques ideológicos y un escenario que se aleja del equilibrio observado en meses anteriores.
El dato más llamativo es el avance de VOX, que por primera vez supera el 15% de intención de voto en Galicia. Aunque todavía se sitúa por debajo de su media estatal, cercana al 18%, la distancia se ha estrechado de forma notable. Los patriotas se consolidan así como la única fuerza con una trayectoria claramente ascendente durante todo 2025, tanto en Galicia como en el conjunto del país. Tras un arranque de año más moderado, su crecimiento parece ahora plenamente asentado, a la espera de cómo pueda influir en el electorado su papel en la crisis venezolana.
Ese ascenso se produce, en buena medida, a costa del PP, que registra uno de sus peores barómetros del año. Los conservadores gallegos sufren una caída significativa que los deja a tan sólo tres puntos de VOX, algo impensable hace solo unos años. Con todo, el contexto invita a la cautela: el incremento paralelo del bloque de indecisos, abstención y voto en blanco suele esconder históricamente voto popular en Galicia. De hecho, el PP cierra el año en cifras similares a las de enero, alrededor del 18%, aunque con una novedad clave: ya no es la única opción sólida a la derecha del tablero.
En la izquierda, el retrato es todavía más desconcertante. El PSOE protagoniza una subida inesperada que lo lleva hasta rozar el 26% y lo devuelve al primer puesto en intención de voto, por delante del PP. El repunte llega, además, en un momento delicado, justo después de estallar el caso Tomé por presunto acoso sexual que afecta al expresidente de la Diputación de Lugo, y en plena tendencia descendente del PSOE a nivel estatal, que pierde casi un punto en el último barómetro nacional.
Más difícil aún de explicar resulta el desplome del BNG. La formación liderada por Ana Pontón y con Néstor Rego como referente estatal sufre una caída histórica de seis puntos en apenas un mes, sin que medie ningún escándalo o factor externo evidente que justifique semejante retroceso. El Bloque firma así su peor dato del año y cae por primera vez por debajo del 11% de intención de voto.
Este retroceso del separatismo gallego no se ve compensado por una mejora significativa de otras fuerzas a la izquierda del PSOE. Sumar y Podemos apenas avanzan unas décimas y continúan en porcentajes muy bajos, insuficientes para disputar escaños en ninguna provincia. Los morados se sitúan en torno al 2,5% y el partido de Yolanda Díaz ronda el 3,8%. En el conjunto de España, su situación tampoco es mucho más halagüeña, con estimaciones del 3,5% y el 5,9%, respectivamente.