
El Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, retiró 3.681 millones de euros destinados a financiar inversiones durante 2024 y 2025, pese a mantener prorrogados los Presupuestos Generales del Estado de 2023. Así lo recoge un informe del Instituto para la Economía Eficiente (IPEF), elaborado a partir de los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), que constata un cambio en las prioridades presupuestarias del departamento, con un mayor peso del gasto corriente frente a la inversión y del que se hace eco VozPópuli este sábado.
El retroceso contrasta con la evolución del conjunto de la Administración. Mientras el gasto público del Estado aumentó un 14% entre 2023 y 2025, el presupuesto ejecutado por Transportes disminuyó un 4,2%. Como consecuencia, el peso del ministerio en el gasto estatal pasó del 3,23% al 2,72% durante ese periodo.
La reducción se concentró especialmente en las transferencias de capital, destinadas a financiar inversiones de organismos y entidades dependientes del departamento. Esta partida pasó de registrar 2.306,3 millones de euros ejecutados en 2023 a apenas 713,2 millones en 2025, lo que supone un desplome del 69,1%.
Por el contrario, las transferencias corrientes aumentaron durante esos ejercicios, al igual que el gasto corriente del ministerio, que evolucionó a un ritmo similar al del conjunto de la Administración. Los datos reflejan así que el ajuste presupuestario recayó principalmente sobre las inversiones, y no sobre el conjunto de los gastos del departamento.
Aunque Transportes mantuvo una dotación inicial de 11.450,6 millones de euros en 2024, 2025 y 2026 por la prórroga de las cuentas de 2023, el ministerio modificó posteriormente el destino de esos recursos mediante distintas operaciones de crédito.
En 2024, las dotaciones para transferencias de capital disminuyeron en 1.331,6 millones de euros. Al año siguiente, se retiraron otros 2.349,8 millones. Paralelamente, las transferencias corrientes aumentaron en 1.930,3 millones en 2024 y en 2.720,8 millones en 2025.
El informe también advierte de que la pérdida de capacidad inversora resulta todavía más significativa al descontar la inflación. En términos reales, el gasto de Transportes cayó un 9,5% entre 2023 y 2025, frente al crecimiento del 7,7% registrado por el conjunto del Estado.
Las inversiones ejecutadas directamente por el ministerio apenas aumentaron un 0,1% en términos nominales durante esos dos años. Sin embargo, una vez descontada la subida de precios, experimentaron un retroceso del 5,5%, mientras que las del conjunto de la Administración crecieron un 17,7%.
A la reducción de las partidas autorizadas se suma la falta de ejecución de una parte importante de los recursos disponibles. En 2025, Transportes dejó sin utilizar el 51,7% del crédito que conservaba para transferencias de capital después de las modificaciones presupuestarias.
En las inversiones directas, el departamento recibió 1.339,5 millones de euros adicionales entre 2024 y 2025, pero dejó sin ejecutar 839,2 millones del crédito disponible durante esos ejercicios.
El retraso también afecta a las infraestructuras ferroviarias. Hasta agosto de 2026, el programa correspondiente había ejecutado 130,6 millones de euros de los 1.801,6 millones disponibles, apenas el 7,2% del presupuesto. El gasto era un 51,8% inferior al registrado durante el mismo periodo de 2025.
Este comportamiento contrasta con el incremento del 9,2% del gasto total del ministerio. Según el IPEF, ese crecimiento estuvo impulsado principalmente por los programas financiados con fondos europeos de recuperación, mientras retrocedían partidas como las infraestructuras ferroviarias, las subvenciones al transporte terrestre y la construcción de carreteras.