
El Ministerio de Transportes apenas había ejecutado al cierre de mayo el 4,5% del principal programa presupuestario del Estado destinado a la red ferroviaria. Los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), analizados por The Objective, revelan que sólo se habían reconocido obligaciones por 81,6 millones de euros de los 1.801,5 millones consignados.
La baja ejecución corresponde al programa 453A, denominado Infraestructura del transporte ferroviario, gestionado por la Dirección General de Planificación y Evaluación de la Red Ferroviaria. El dato coincide con un periodo marcado por las continuas averías, los retrasos que han afectado a decenas de miles de viajeros y las incidencias en Cercanías y Rodalies, además del debate sobre el estado de las infraestructuras tras el accidente ferroviario de Adamuz.
Hasta mayo, Transportes había comprometido 307,8 millones de euros. Sin embargo, únicamente 81,6 millones habían alcanzado la fase de obligaciones reconocidas, que acredita que el gasto ya se ha devengado y resulta exigible desde el punto de vista presupuestario.
La mayor parte del presupuesto del programa, 1.243,1 millones de euros, figura en el capítulo de activos financieros y corresponde a aportaciones patrimoniales a entidades públicas del sector ferroviario. Las cuentas contemplan 311,6 millones para ADIF Alta Velocidad, otros 35,9 millones para amortizar el endeudamiento de ADIF y 895,6 millones destinados a financiar inversiones del gestor de infraestructuras.
Estas aportaciones no representan obras ejecutadas de forma directa por la Dirección General, sino financiación transferida a ADIF y ADIF Alta Velocidad. Por tanto, el porcentaje global no permite determinar por sí solo el grado de avance material de cada actuación ferroviaria, aunque sí refleja el reducido ritmo contable con el que el Gobierno había movilizado los recursos disponibles.
El programa también incluye 175,8 millones de euros en transferencias de capital, dirigidas sobre todo a comunidades autónomas para proyectos ferroviarios, y 18,2 millones en inversiones reales. Al cierre de mayo, varias de estas partidas todavía no habían registrado ninguna obligación reconocida.
La ejecución contrasta con el ritmo de las subvenciones al transporte público. El programa de Subvenciones y apoyo al transporte terrestre ya acumulaba 830,7 millones de euros en obligaciones reconocidas durante los cinco primeros meses del año.
De esa cantidad, 417,8 millones correspondían a las ayudas entregadas a las comunidades autónomas para financiar las rebajas del transporte público y 226 millones a transferencias destinadas a entidades locales. Aunque se trata de instrumentos presupuestarios distintos, las cifras muestran que Transportes ha dado prioridad contable a las subvenciones mientras el principal programa ferroviario permanecía en una fase inicial.
El Gobierno tendrá que acelerar la ejecución durante la segunda mitad del ejercicio para movilizar los más de 1.700 millones de euros que todavía no habían alcanzado la fase de obligaciones reconocidas. Los próximos meses permitirán comprobar si el 4,5% registrado hasta mayo responde al calendario habitual de las aportaciones a ADIF o evidencia un retraso en el despliegue de las inversiones.
Los datos oficiales muestran, en cualquier caso, que el principal programa presupuestario para la red ferroviaria seguía prácticamente paralizado desde el punto de vista contable mientras los usuarios sufrían una sucesión de averías, retrasos e incidencias en distintos puntos de España.