Un amplio dispositivo conjunto de la Ertzaintza y la Policía Local de Vitoria ha ejecutado este jueves el desalojo de la antigua fábrica okupada de Fournier, en una operación ordenada por un juzgado de la capital alavesa que pone fin a años de ocupación en este emblemático complejo industrial abandonado.
Desde primeras horas de la mañana, cerca de medio centenar de agentes han tomado los accesos al recinto y han establecido un amplio perímetro de seguridad en torno a las instalaciones. El operativo ha obligado además al corte del tráfico en la calle Heraclio Fournier mientras se desarrollaban las actuaciones policiales.
La intervención contempla el registro exhaustivo de las tres naves existentes en la parcela y la expulsión de todos los ocupantes que permanecían en su interior. Según las estimaciones manejadas por los cuerpos de seguridad, alrededor de una docena de personas residían de forma habitual en el enclave, que también habría contado con una población flotante durante los últimos años.
Algunos de los okupas abandonaron las instalaciones de forma voluntaria antes de la llegada de los agentes. Hacia las 10.30 horas accedió al recinto la comitiva judicial encargada de supervisar el correcto desarrollo de la operación y verificar el cumplimiento de la resolución dictada por el juzgado.
Los agentes han inspeccionado uno a uno los distintos edificios de la antigua factoría, algunos de ellos equipados con material antidisturbios ante la posibilidad de encontrar resistencia durante el desalojo.
Fuentes presentes en el operativo señalaron que la previsión era mantener el despliegue durante toda la mañana. Una vez asegurada la parcela y comprobado que no queda ningún ocupante en el interior, la fábrica de Fournier será devuelta a sus legítimos propietarios.
La mayor parte del complejo presenta un avanzado estado de deterioro y semiabandono. En numerosas dependencias se acumulan grandes cantidades de residuos. Tras recuperar la posesión del inmueble, los propietarios deberán proceder previsiblemente al sellado de los accesos para evitar nuevas okupaciones.