
El Gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump, ha elevado este lunes a más de 300 millones de dólares (263 millones de euros) su ayuda de emergencia destinada a hacer frente a los efectos del doble terremoto registrado la semana pasada en Venezuela y que ha dejado al menos 1.450 muertos y 3.150 heridos.
El Departamento de Estado ha asegurado que «teniendo en cuenta las necesidades urgentes identificadas por los equipos de primera intervención estadounidenses sobre el terreno, Estados Unidos ha aumentado su compromiso financiero con esta respuesta para salvar vidas«.
La cartera de Marco Rubio ha decidido doblar la ayuda destinada a Venezuela, después de que el Gobierno anunciara el jueves una ayuda valorada en 150 millones de dólares (130 millones de euros) para dar respuesta a los estragos del doble terremoto de 7,5 y 7,2 en la escala de Ritcher.
El Departamento ha indicado que 50 millones de dólares irán dirigidos a «financiar operaciones críticas de organizaciones asociadas», de modo que estas recibirán en conjunto 200 millones de dólares, la mitad de ellos para financiación «bilateral» –que incluye a organizaciones como World Vision la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)– y la otra mitad para el «fondo común para Venezuela» de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas
Las autoridades estadounidenses han desplegado en Venezuela cuatro equipos «de búsqueda y rescate urbano», integrados por más de 300 rescatistas y 23 perros. Todos ellos, ha recalcado la cartera, están «altamente capacitados» y «trabajan sin descanso para localizar supervivientes, brindar atención médica de emergencia y realizar evaluaciones estructurales en las zonas más afectadas» por el doble seísmo.