
La Guardia Civil ha detenido en Calpe (Alicante) a tres personas, dos hombres de 64 y 67 años y una mujer de 62, por su pertenencia a un grupo criminal que habría sometido durante meses a una mujer de 91 años a un sistema de aislamiento, control y manipulación con el objetivo de apoderarse de su patrimonio.
La víctima, que residía sola en España y cuyos familiares viven en el extranjero, habría sido seleccionada por su elevado poder adquisitivo. Los investigadores sostienen que los detenidos desarrollaron un plan progresivo para romper sus vínculos con el entorno, controlar sus movimientos y acceder a su dinero y patrimonio.
La investigación, denominada operación ‘Confide’, comenzó después de que los hijos de la mujer alertaran a la Guardia Civil del aislamiento progresivo de su madre y de la influencia que varias personas estaban ejerciendo sobre ella.
Las pesquisas del Área de Investigación de la Guardia Civil de Calpe permitieron reconstruir un supuesto sistema de control que habría comenzado con el aislamiento de la anciana. Los investigados habrían cambiado las cerraduras de su vivienda, retenido su pasaporte y bloqueado los números de teléfono de familiares y amigos para impedir que mantuviera contacto con su entorno.
También habrían instalado una cámara de videovigilancia en una zona común del edificio, orientada hacia la puerta de la vivienda, para controlar quién visitaba a la víctima.
A ello se habría sumado el desvío de la correspondencia bancaria y personal a un buzón exterior bajo control del grupo. De esta forma, la mujer habría quedado sin acceso directo a información relacionada con sus asuntos económicos y personales.
Los investigadores encontraron además fotografías de los detenidos colocadas por distintos lugares de la vivienda. Según la Guardia Civil, esta actuación podría haber servido para condicionar psicológicamente a la víctima y reforzar la percepción de que estas personas mantenían un vínculo afectivo y tenían un papel relevante en su vida.
Una vez establecido el supuesto sistema de control, los investigados habrían acompañado de forma habitual a la anciana a distintas sucursales bancarias para realizar retiradas periódicas de efectivo.
Las operaciones despertaron las sospechas de personas de su entorno, ya que la mujer tenía sus recibos domiciliados y acostumbraba a realizar sus pagos mediante tarjeta bancaria. No parecía, por tanto, existir una necesidad que justificara la extracción continuada de dinero en efectivo.
La Guardia Civil calcula que el perjuicio económico habría alcanzado unos 20.000 euros en un periodo de tiempo reducido.
La investigación también ha revelado que los sospechosos habrían conseguido que la anciana modificara sus disposiciones testamentarias para favorecerles.
Según los investigadores, el deterioro cognitivo de la víctima habría sido aprovechado para engañarla. Los detenidos le hicieron creer que estaba firmando la aceptación de la herencia de su marido, cuando en realidad los documentos estaban destinados a incorporar a los investigados a sus últimas voluntades.
La Guardia Civil sostiene además que, debido al elevado patrimonio de la mujer, parte del cual se encuentra en el extranjero, los investigados habrían llegado a plantearse trasladarla fuera de España para mantener el control sobre ella y facilitar el acceso a sus bienes.
Los tres detenidos están investigados por los delitos de estafa agravada, coacciones, revelación de secretos, acoso y pertenencia a grupo criminal.
Tras pasar a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Dénia, el órgano judicial decretó su puesta en libertad con medidas cautelares. Entre ellas figura una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima para garantizar su protección mientras continúa la investigación.