
Un ingeniero de caminos llamado Jesús Contreras ha alertado de la situación crítica en la que se encuentra una parte muy relevante de las presas españolas, advirtiendo de que el problema del mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas supone un riesgo potencial para miles de personas. Sus declaraciones se produjeron durante su intervención en el programa Todo es Mentira, emitido en la cadena Cuatro.
Contreras, que participa activamente en debates técnicos sobre seguridad de infraestructuras, puso el foco en lo que considera una amenaza silenciosa y poco atendida. Según explicó, aproximadamente el 60% de las presas de titularidad estatal en España necesitan actuaciones urgentes de mantenimiento, una cifra que calificó de «barbaridad» por las implicaciones que puede tener en caso de episodios extremos como lluvias intensas o avenidas.
Durante la conversación, recordó un episodio ocurrido hace aproximadamente un año en La Adana, donde murieron unas 200 personas. En aquel contexto, señaló que una presa estuvo a punto de colapsar y que, de haberse producido su rotura, las consecuencias podrían haber sido catastróficas, con miles de víctimas potenciales. Según relató, la infraestructura llegó a situarse a apenas un 3 % de su límite, arrastrando además varios problemas de mantenimiento que eran conocidos desde hacía años sin que se hubieran tomado medidas correctoras.
El ingeniero insistió en que las advertencias no proceden únicamente de asociaciones profesionales o técnicas, sino de documentos oficiales. En este sentido, afirmó que informes del propio Ministerio reflejan que cerca del 50% de los desagües de fondo de las presas estatales no funcionan correctamente, un elemento clave para la seguridad en situaciones de emergencia.
Contreras vinculó esta falta de mantenimiento con una cuestión presupuestaria y política. A su juicio, invertir en conservación de presas no resulta atractivo desde el punto de vista electoral, lo que explicaría el escaso esfuerzo económico dedicado a este ámbito. Como ejemplo, detalló que de un presupuesto aproximado de 500 millones de euros destinado al agua, sólo 16 millones se dedicaron en 2023 al mantenimiento de las presas estatales.
En total, recordó, España cuenta con unas 375 presas de titularidad estatal, muchas de ellas envejecidas y sometidas a un uso intensivo. Para el ingeniero, la combinación de infraestructuras antiguas, falta de inversión y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos constituye un cóctel peligroso que exige una respuesta inmediata.
Durante su intervención, Contreras reclamó que se preste a las obras hidráulicas la misma atención que a otros ámbitos de la seguridad, como las carreteras o el ferrocarril. A su entender, mirar hacia otro lado ante el deterioro de estas infraestructuras puede acabar teniendo consecuencias graves, no solo materiales, sino también humanas.