
El brutal asesinato de Yaqueline S., de 28 años, en el barrio de Sevilla Este, vuelve a destapar los fallos de un sistema que no protegió a la víctima pese a los antecedentes de violencia de su pareja. El presunto autor, Julián David G. V., de 21 años y nacionalidad colombiana, ya había sido detenido en Cádiz por intentar ahogarla, aunque quedó en libertad provisional tras no mediar denuncia.
Pese a figurar en el registro Viogén, en el momento del crimen no pesaba sobre él ninguna medida cautelar ni orden de alejamiento. Lo que sí estaba en marcha era un procedimiento de expulsión de España por su situación ilegal, que aún no se había resuelto.
Según las primeras investigaciones, el joven asestó a la víctima una puñalada en el cuello con un cuchillo de grandes dimensiones, después de propinarle una paliza que le dejó fuertes lesiones en la cara y la cabeza. La herida resultó mortal al seccionarle órganos vitales.
Existen dos versiones sobre los instantes previos. Una apunta a que la pareja regresó de una celebración a la vivienda de la calle Tigris, discutió y él la agredió hasta que ella intentó escapar, siendo alcanzada en el portal. La otra señala que la esperaba ya en la entrada del bloque, donde la golpeó antes de apuñalarla. En ambos relatos coincide la secuencia final: el ataque mortal en el portal del edificio.
El crimen ocurrió a las 3:10 de la madrugada del domingo. Un testigo alertó al 112 al ver a la joven sangrando en el suelo. Cuando llegó la Policía Nacional, sólo pudo certificar su muerte. El presunto asesino, que trató de autolesionarse con el mismo arma, fue trasladado grave al Hospital Virgen Macarena, donde permanece bajo custodia policial.
La Policía Científica recogió pruebas en la escena y el cadáver fue enviado al Instituto de Medicina Legal para practicarle la autopsia. La comisión judicial ordenó preservar el lugar del crimen, mientras agentes solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del bloque, que habrían captado al sospechoso con el torso desnudo y lleno de tatuajes.
Los vecinos relatan una madrugada de gritos y golpes. “Escuché a una mujer llorando y gritando desde las tres hasta las seis de la mañana”, cuenta una vecina. Otros recuerdan haber visto el portal tomado por ambulancias y patrulleros en plena noche, en una zona muy transitada por la cercanía del centro comercial Zona Este.
La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha confirmado que Yaqueline sería la víctima número 28 en España en 2025 por violencia de género. En Sevilla es el segundo asesinato de este tipo en lo que va de año.