Un inmigrante marroquí llamado Hamid ha aceptado una pena de 17 años de cárcel tras reconocerse como autor del asesinato del funcionario de El Ejido (Almería) e historiador virgitano Antonio Campos, al que arrebató la vida a golpes en un camino entre invernaderos durante la madrugada del 28 de septiembre de 2025 para después abandonar su cuerpo maniatado en el interior de su propio vehículo en un aparcamiento de San Agustín.
El acuerdo judicial impone además al acusado siete meses de multa a razón de dos euros diarios por un delito de robo de coche y el pago de hasta 350.000 euros en indemnizaciones, toda vez que plantea su expulsión del territorio nacional una vez cumplidos dos tercios de la pena y alcanzado el tercer grado penitenciario.
Con esta sentencia, el acusado evita el juicio con jurado que estaba previsto para el próximo 22 de octubre en el que la Fiscalía tenía previsto solicitar inicialmente 22 años de cárcel por delitos de asesinato y robo con violencia, toda vez que la acusación particular, que ejerce la familia, pretendía elevar su petición hasta los 28 años de cárcel.
Antonio Campos salió de su residencia familiar a bordo de su vehículo en dirección a San Agustín, en El Ejido, donde se había citado con el acusado, al que recogió. Ambos se dirigieron juntos por la carretera AL-3300 hasta un camino oculto entre dos invernaderos ubicado cerca del cuartel del Príncipe.
Ya de madrugada, y con la finalidad de quitarle la vida, el acusado atacó con un bloque de hormigón a la víctima de forma «totalmente sorpresiva» y a sabiendas de que no «opondría resistencia». El condenado golpeó «repetidamente» a la víctima en la cabeza. El informe forense reflejaba numerosas lesiones por todo el cuerpo, con traumatismos craneoencefálicos severos «incompatibles con la vida» que provocaron la muerte «irremediablemente» de la víctima.
La sentencia recoge además cómo el acusado, tras matar a la víctima, introdujo su cuerpo atado de pies y manos con un plástico de invernadero y por la espalda en el maletero del coche, que condujo pese a carecer de permiso «haciendo varios trayectos» por el municipio de San Agustín-El Ejido.
Sobre las 12,00 horas el acusado volvió a hacer uso del vehículo, marchándose con el turismo hasta que, finalmente, sobre las 15,00 horas regresó de nuevo a la calle Mirasol, donde lo estacionó de forma definitiva. En esa ubicación, sobre las 0,08 horas del 29 de septiembre, el coche con el cuerpo de Antonio fue descubierto por las autoridades y familiares.