
El municipio de Cariño, gobernado por el Partido Popular, retirará el nombre de Fraga Iribarne de su avenida principal, así como el de Prudencio Landín Carrasco de otra calle local. Esta decisión fue aprobada tras una moción presentada por el BNG, que contó con el respaldo de los tres concejales del PSOE. El PP, pese a estar al frente del gobierno local con cinco de los once ediles, optó por abstenerse en la votación. Esta postura contrasta con su voto en contra en una sesión anterior, donde la propuesta no prosperó debido a la ausencia de un edil socialista, lo que provocó un empate que fue resuelto con el voto de calidad de la alcaldesa, Ana María López.
La medida también contempla la modificación del nombre del Centro de Educación Infantil e Primaria (CEIP) que actualmente lleva el de Manuel Fraga Iribarne. La regidora local deberá ahora informar a la comunidad educativa de la decisión del pleno para que sea evaluada por el consejo escolar, que podrá proponer una denominación alternativa. Esta nueva propuesta regresaría al pleno para su aprobación definitiva antes de ser remitida a la Consejería de Educación.
La abstención del PP ha generado tensiones internas en el partido. Diego Calvo, presidente provincial del PP, ha calificado esta postura de «injustificable desde todos los puntos de vista» y ha destacado la trayectoria política de Fraga Iribarne, resaltando su papel como presidente de la Junta de Galicia y como uno de los padres de la Constitución. Calvo ha afirmado que «hablaremos con ella para saber qué sucedió» y ha subrayado que el PP coruñés se siente «muy orgulloso de quien fue Manuel Fraga y de su dedicación y compromiso con Galicia», apuntando que «merece ser reconocido por toda su trayectoria». Además, ha recordado las mayorías absolutas que obtuvo en las urnas, señalando que «los votos de un pleno no podrán borrar ese aval popular».
Por su parte, el BNG ha justificado la moción recordando la «más de 35 años de militancia franquista o fascista» de Fraga Iribarne, quien fue ministro durante el régimen de Franco. El grupo separatista ha destacado que Fraga «participó activamente en la política de represión contra el idioma gallego y los medios de comunicación», señalando que «sólo entre abril de 1968 y abril de 1969, abrió 201 expedientes administrativos que resultaron en 118 sanciones» en aplicación de la Ley de Prensa e Imprenta de 1966. Además, han subrayado que «nunca manifestó arrepentimiento ni pidió perdón por los crímenes del franquismo».