La Policía Nacional ha localizado a 74 inmigrantes en una vivienda del barrio del Príncipe, en Ceuta, durante una operación desarrollada el pasado martes que se ha saldado con un detenido. Entre las personas encontradas en el inmueble había diez menas y varios afectados por lesiones compatibles con mordeduras de perro. Los investigadores sospechan que algunos podrían haber sufrido agresiones físicas y están indagando en una posible explotación laboral.
Según ha informado la Policía Nacional, los agentes encontraron en el interior del piso a 54 hombres, diez mujeres y diez menas. El inmueble habría servido como lugar de alojamiento para los inmigrantes mientras esperaban una oportunidad para ser trasladadas ilegalmente a la península.
La operación concluyó con una detención del principal responsable de una presunta organización criminal dedicada al favorecimiento de la inmigración ilegal y a otras actividades delictivas.
Al arrestado se le atribuyen presuntos delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal, contra los derechos de los trabajadores, lesiones a un menor y explotación laboral de menores. La investigación deberá determinar las circunstancias concretas en las que se produjeron los hechos y el grado de participación del detenido.
Las pesquisas policiales han permitido reunir indicios de que algunos de los menores alojados en la vivienda podrían haber sido víctimas de agresiones físicas. Entre las lesiones detectadas figuran heridas ocasionadas presuntamente por mordeduras de perro, según la información facilitada por los investigadores.
El operativo requirió un importante despliegue policial debido a las dificultades de acceso y a las características de la zona en la que se encontraba la vivienda. La Policía ha señalado, además, la peligrosidad atribuida a la presunta organización, cuyos integrantes contarían con numerosos antecedentes policiales.
La intervención se enmarca en el refuerzo de la actividad policial en Ceuta tras el desalojo de los asentamientos de las playas de Benítez y El Trampolín. Según la Policía Nacional, la desaparición de estos puntos de concentración ha provocado que parte de los invasores que permanecían en ellos se desplacen a otras zonas de la ciudad, entre ellas el barrio del Príncipe.
Ante esta situación, la Policía Nacional asegura que mantiene una intensa actividad operativa en la barriada y sus inmediaciones, con el objetivo de detectar posibles redes dedicadas a facilitar el traslado ilegal de inmigrantes y actuar contra las actividades delictivas asociadas.