El párroco de Nuestra Señora del Rosario del municipio malagueño de Fuengirola, Roberto Rojo Aguado, se ha encomendado a la Virgen de África, patrona de la ciudad de Ceuta, para pedir por el pueblo y por el regreso de la normalidad y la paz a la ciudad autónoma. Durante la misa, el sacerdote ha cuestionado que a quienes protagonizaron la entrada masiva en Ceuta se les defina como «migrantes» y los ha calificado de «invasores».
El sacerdote recordó la invasión sufrida a finales del mes de julio, cuando más de ochenta mil personas entraron ilegalmente en la ciudad autónoma desde Marruecos, y aseguró que los ceutíes ni siquiera pudieron celebrar el día de su patrona, como recoge este lunes Ok Diario.
El párroco se refirió al término «migrantes», y «migrantes sin documentación», y añadió que «un migrante realmente viene con otras disposiciones, no en plan de invadir ni un país ni una provincia ni un pueblo». «Y menos a crear destrucción y malestar, como está viviendo el pueblo de Ceuta», añadió durante la homilía.
El sacerdote también mencionó la preocupación por la seguridad de mujeres y jóvenes, e hizo referencia a la necesidad de portar armas para defenderse de posibles agresiones. En concreto, dijo que no debería llegarse a una situación en la que «mujeres, niñas y jóvenes tengan que llevar armas tan peligrosas para protegerse de ser prostituidas o atacadas».
Tras encomendarse a la Virgen de África, el cura añadió la siguiente apostilla, para que no hubiera la menor duda al respecto del futuro que desea para Ceuta y el resto de España: «Y también, si es posible, pues que haya nuevas elecciones, si Ella lo desea».