
Uno de los tíos proxenetas de Begoña Gómez, Francisco Enrique Gómez Serrano, obtiene unos 6.000 euros mensuales por alquilar habitaciones a inmigrantes en un edificio de Madrid que albergó viviendas de Muface, la mutualidad pública de funcionarios del Estado. El inmueble, situado en el número 38 de la calle San Bernardo, se encuentra a pocos metros del Ministerio de Justicia y presenta, según las denuncias recogidas por OkDiario, graves deficiencias de conservación, problemas de humedad y unas condiciones de aislamiento que dificultan la vida cotidiana de sus residentes.
Los testimonios publicados por este periódico describen una situación especialmente complicada para los arrendatarios, mayoritariamente de origen latinoamericano. Uno de ellos asegura que paga 1.000 euros al mes por su alojamiento, cantidad a la que debe añadir los recibos de electricidad y conexión a Internet. En total, sus gastos mensuales se aproximan a los 1.200 euros. Según su relato, los ingresos procedentes de los alquileres alcanzan los 6.000 euros cada mes.
Las quejas también afectan al comportamiento del propietario. Varios residentes sostienen que Gómez Serrano incrementa las rentas en 100 euros anuales y que, cuando alguno protesta por el estado de las instalaciones, le plantea abandonar el inmueble. Uno de los afectados denuncia que tuvo que asumir personalmente la compra y sustitución de varios picaportes sin que el desembolso fuera compensado posteriormente en el alquiler.
Las condiciones materiales de las viviendas constituyen otro de los principales motivos de protesta. Los inquilinos aseguran que las cocinas disponen de campanas extractoras que no expulsan el humo al exterior, mientras que las paredes y los techos presentan manchas oscuras provocadas por las filtraciones. A ello se suman las deficiencias de ventilación, los malos olores y la falta de protección frente a las temperaturas extremas.
El frío resulta especialmente difícil de soportar durante los meses de invierno. Algunas habitaciones carecen de persianas y únicamente disponen de cortinas para protegerse del exterior. «Es como dormir en la calle», ha explicado uno de los residentes. Los afectados aseguran que tampoco cuentan con un aislamiento acústico adecuado y lamentan que las mensualidades resulten desproporcionadas respecto a las condiciones del alojamiento.
El deterioro se extiende a los espacios compartidos del edificio. Según las denuncias vecinales, el ascensor permaneció aproximadamente cinco meses fuera de servicio y llegó a producirse un incidente en el que una persona quedó atrapada. También describen acumulaciones de suciedad, desperfectos en el pavimento, cables eléctricos deteriorados y numerosas pintadas en las paredes. Ante esta situación, varios inquilinos estudian solicitar una inspección administrativa para determinar si las instalaciones cumplen los requisitos legales.
La historia del inmueble está estrechamente relacionada con los negocios de la familia de Begoña Gómez. Su padre, Sabiniano Gómez Serrano, fallecido, comenzó a explotar en 1980 un establecimiento comercial en la planta baja que había arrendado a Muface. Posteriormente, el local funcionó como la sauna Adán, uno de los negocios vinculados a los hermanos Gómez Serrano y a la actividad de prostitución que, según documentación policial y judicial, se desarrollaba en distintos establecimientos de la familia.
Francisco Enrique Gómez Serrano participó junto a sus hermanos Sabiniano y Conrado en la gestión de sociedades vinculadas a estos locales. Las informaciones publicadas sobre aquella etapa recogen inspecciones municipales, expedientes sancionadores, procedimientos judiciales y denuncias relacionadas con las condiciones de funcionamiento de los establecimientos.
La vinculación con Muface resulta especialmente relevante por el origen público de parte de los inmuebles. Los inventarios patrimoniales correspondientes a 2019 y 2020 reflejaban que la mutualidad mantenía arrendadas varias dependencias del edificio, entre ellas el bajo, la primera planta y el ático. Otras viviendas acabaron pasando a manos privadas mediante distintas operaciones inmobiliarias.
En concreto, la quinta planta fue vendida por Muface en 2005 a Comercial Ferrica SA y posteriormente adquirida por Francisco Enrique Gómez Serrano. Según la investigación periodística, el empresario también terminó haciéndose con la propiedad de las plantas segunda y tercera. En estos espacios desarrolla actualmente parte de su actividad de arrendamiento, dirigida, según los testimonios recogidos, a ciudadanos extranjeros.
La antigua sauna cerró en 2020 y las dependencias que ocupaba en la parte inferior del edificio permanecen, según el citado medio, sin actividad y en estado de abandono. Los residentes denuncian que precisamente en estas zonas se concentran algunos de los problemas de conservación más visibles.
La situación adquiere una dimensión particular por la ubicación del inmueble y su pasado como patrimonio de un organismo público. A escasa distancia de la sede del Ministerio de Justicia, varias personas aseguran estar pagando alquileres elevados por alojamientos que consideran deficientes y para los que reclaman una intervención de las administraciones.
Los afectados sostienen que sus ingresos y las dificultades para encontrar alternativas asequibles en el centro de Madrid les obligan a permanecer en estas habitaciones. Mientras tanto, las denuncias vecinales sitúan nuevamente bajo el foco los negocios inmobiliarios de Francisco Enrique Gómez Serrano, tío de Begoña Gómez y familiar político del presidente Pedro Sánchez, aunque las deficiencias descritas y los ingresos atribuidos al propietario proceden de los testimonios publicados por OkDiario y no de una resolución administrativa sobre el estado actual de las viviendas.