
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha exigido este viernes medidas «inmediatas», explicaciones y responsabilidad tras fallecer dos soldados y resultar heridos otros dos entre el pasado domingo y el martes.
ATME denuncia que el domingo 14 de junio un VAMTAC sufrió un accidente en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza), con dos militares de tropa evacuados, destinados en el Batallón de Zapadores XVI. Al día siguiente, falleció un cabo mayor de la Armada. La asociación militar precisa que fue hallado sin vida en el alojamiento logístico Galeaza, en San Fernando (Cádiz). Las causas del fallecimiento se encuentran bajo investigación judicial.
El martes, en Ceuta, falleció el legionario Kevin Parra Mejía, de 23 años, destinado en el Tercio ‘Duque de Alba’ 2º de La Legión. Sufrió una parada cardiorrespiratoria mientras realizaba una actividad deportiva fuera del acuartelamiento. Fue evacuado al Hospital Universitario de Ceuta, pero falleció allí.
ATME precisa que el caso está bajo investigación, pero menciona «testimonios» sobre «posibles fallos» en la gestión del ejercicio y de la emergencia.
Ese mismo día, en el Centro de Formación de Tropa nº1 de Cáceres, un alumno sufrió un golpe de calor durante unos ejercicios en el exterior del acuartelamient.
El militar tuvo que ser evacuado de urgencia e ingresado en la UCI, donde fue intubado debido a la gravedad de su estado. «Este suceso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar los protocolos de seguridad en actividades físicas realizadas con altas temperaturas», añade la asociación militar.
En un comunicado, ATME ha calificado los últimos días de «semana negra», marcada por «fallecimientos, accidentes graves y situaciones que evidencian la vulnerabilidad del personal de tropa y marinería». ATME apostilla que este colectivo «continúa siendo el más expuesto a riesgos evitables y a posibles decisiones cuestionables dentro de la cadena de mando».
«La tropa y marinería no puede seguir siendo la parte más expuesta de las Fuerzas Armadas ni continuar soportando las consecuencias de decisiones problemáticas o de la ausencia de protocolos eficaces», ha continuado.
Además, ha denunciado que los hechos ocurridos en apenas días reflejan «un deterioro preocupante en la seguridad y supervisión de las actividades militares».
Asimismo, ATME ha recordado que los militares «tienen el derecho y la obligación» de declarar «en libertad», «especialmente en situaciones donde puedan existir responsabilidades penales».
Por todo ello, la asociación militar ha exigido al Ministerio de Defensa «transparencia» sobre los trámites para declarar la profesión de militar como de riesgo, habida cuenta de que solicitó por escrito hace semanas el borrador del proyecto.
«El silencio institucional resulta inaceptable en un contexto en el que los hechos demuestran, con crudeza, la urgencia de dicho reconocimiento» y «es imprescindible que el Ministerio de Defensa actúe con la contundencia que la situación exigen», ha rematado.