
Una patrullera de la Marina Real de Marruecos ha protagonizado una nueva incursión en aguas españolas frente a las costas de Ceuta, donde ha permanecido durante aproximadamente siete horas antes de regresar a territorio marroquí. El episodio se ha producido apenas 24 horas después de que los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, finalizaran su visita oficial a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Según ha adelantado ABC, la embarcación del país vecino no ha abandonado la zona hasta que una patrullera de la Guardia Civil ha salido a su encuentro, aunque finalmente no se ha producido ningún contacto directo entre ambas tripulaciones.
Los movimientos comenzaron alrededor de las 9.30 horas del jueves, cuando los agentes encargados de la vigilancia del litoral ceutí detectaron la presencia del buque marroquí en la bahía sur. La embarcación había accedido a la zona sin que las autoridades españolas recibieran previamente ninguna notificación sobre sus maniobras. Los efectivos del Instituto Armado comunicaron inmediatamente lo sucedido a sus superiores y comenzaron a seguir desde tierra la trayectoria del barco mediante prismáticos.
Durante varias horas, la patrullera marroquí realizó diferentes desplazamientos frente a la costa española y llegó a situarse en puntos visibles desde las instalaciones residenciales de los propios guardias civiles. Hacia las 14.00 horas, el buque se alejó ligeramente del litoral, aunque continuó navegando en aguas que las fuentes policiales consultadas identifican como españolas. No fue hasta pasadas las cuatro de la tarde cuando los agentes desplegaron una embarcación para aproximarse a la patrullera extranjera.
La reacción del buque marroquí fue inmediata. Al detectar la salida de la Guardia Civil, modificó su trayectoria y emprendió el regreso hacia las aguas de Marruecos, evitando así cualquier encuentro entre los efectivos de ambos países. Por el momento, se desconocen las razones de la maniobra. Fuentes policiales citadas por el periódico consideran posible que la patrullera pretendiera exhibir su presencia ante las autoridades españolas, aunque no existen datos oficiales que permitan confirmar esa hipótesis.
El incidente adquiere especial relevancia por el momento en el que se ha producido. Apenas un día antes, Felipe VI y Letizia habían concluido su visita a Ceuta y Melilla, un viaje institucional que no se repetía en esas condiciones desde hacía casi veinte años. El desplazamiento de los monarcas estuvo acompañado de importantes medidas de seguridad y transcurrió sin alteraciones destacables.
Tampoco se trata del primer episodio relacionado con embarcaciones militares marroquíes en las proximidades de la ciudad autónoma. Durante los pasados 30 y 31 de julio, coincidiendo con la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, se denunciaron movimientos de buques de guerra del país vecino en aguas españolas. Aquellos hechos generaron críticas hacia el Ejecutivo de Pedro Sánchez por su respuesta y por la información facilitada públicamente sobre lo sucedido.
Posteriormente, el 7 de septiembre, Libertad Digital informó de que la fragata marroquí Sultan Moulay Ismail había navegado a unos 15 kilómetros de las costas ceutíes. Según publicó el medio, los datos de posicionamiento marítimo situaban a la embarcación dentro de las doce millas náuticas. El episodio de este jueves presenta una diferencia respecto a los anteriores, ya que el buque detectado es una patrullera de dimensiones inferiores a las fragatas militares que protagonizaron aquellos movimientos.
La nueva información contrasta con las explicaciones ofrecidas recientemente por el Gobierno, que había asegurado que ni la Armada ni la Guardia Civil tenían constancia de nuevos incidentes con barcos marroquíes desde los acontecimientos registrados durante la crisis migratoria de finales de julio. El Ejecutivo también había calificado aquellas incursiones como un «hecho puntual» y defendido la coordinación existente entre las fuerzas navales españolas y marroquíes.
Estas explicaciones llegaron en respuesta a las reclamaciones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien había solicitado el despliegue de la Armada y la adopción de medidas diplomáticas ante las informaciones sobre la presencia de buques militares de Marruecos en las proximidades de Ceuta.
Por ahora, no consta una explicación oficial de las autoridades marroquíes sobre la presencia de su patrullera durante siete horas en la bahía sur ceutí, ni se ha comunicado públicamente si España ha solicitado aclaraciones diplomáticas por el episodio. Eso sí, fuentes consultadas por LA GACETA confirman que se trataría de una nueva provocación ante el inmovilismo del Gobierno de Sánchez.