Un violento enfrentamiento entre casi una treintena de menores extranjeros no acompañados (menas) provocó momentos de tensión este lunes en el centro de acogida Pare Morey, situado en el recinto de Sa Coma, en Ibiza. Como consecuencia de la pelea, una trabajadora del centro resultó herida y tuvo que ser trasladada al hospital.
Según informaciones publicadas por el medio balear OKBaleares, 28 menores —la mayoría de origen argelino— participaron en la reyerta, que obligó a intervenir tanto al personal de seguridad como a agentes de la Guardia Civil.
El altercado se produjo durante la tarde del lunes cuando varios grupos de menores comenzaron a enfrentarse dentro de las instalaciones del centro, generando una situación de caos entre trabajadores y educadores.
En un primer momento, el personal de seguridad intentó contener la pelea y separar a los implicados, pero la violencia de la reyerta obligó finalmente a solicitar la intervención de la Guardia Civil.
Durante el enfrentamiento, una monitora trató de mediar para detener la pelea, pero terminó sufriendo varios traumatismos en un brazo, por lo que tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario donde permaneció en observación durante la noche.
Desde el Consell de Ibiza reconocen que el centro atraviesa desde hace tiempo una situación complicada debido al aumento de llegadas de inmigración irregular a la isla. La consellera insular de Bienestar Social, Carolina Escandell, ha advertido de que el centro sufre una fuerte presión por la llegada constante de menores procedentes de pateras.
«El centro sufre una presión enorme, tenía que acabar pasando», señaló Escandell, que describió a parte de los menores alojados en el centro como «jóvenes muy complicados».
La situación ha reavivado el debate sobre el coste del sistema de acogida de menores extranjeros en la isla. Según datos del propio Consell, el mantenimiento de cada menor en Ibiza ronda los 9.600 euros al mes, incluyendo alojamiento, manutención, educadores, personal de seguridad, actividades y asistencia social.
Desde VOX han denunciado lo ocurrido como un ejemplo del «fracaso absoluto» de la política de gestión de menores inmigrantes en la isla. El conseller Jaime Díez de Entresotos ha señalado que el centro de Pare Morey vive una situación de «saturación crónica» debido a la llegada constante de pateras a las costas baleares.
«El centro está desbordado y la única respuesta del Consell ha sido externalizar la gestión a empresas privadas en lugar de afrontar el problema de raíz: la inmigración ilegal», afirmó.
El dirigente de VOX también ha anunciado que solicitará una auditoría sobre la gestión del centro y de las plazas externalizadas para menores migrantes, además de exigir explicaciones sobre los riesgos laborales que afrontan los trabajadores tras el incidente.