
Uno de los tres cayucos que rodearán el altar desde el que León XIV presidirá la misa de clausura de su viaje a España en Santa Cruz de Tenerife ha llamado la atención por una inscripción visible en su casco. En las imágenes difundidas por @CanarioToday en la red social X se observa que una de las embarcaciones elegidas para formar parte del montaje litúrgico lleva pintado el nombre «CHEIKHAL ISLAM».
El detalle ha generado sorpresa por el significado de la expresión. La inscripción remite a Cheikh al-Islam o Shaykh al-Islam, un título empleado históricamente en el ámbito islámico para referirse a autoridades religiosas y jurídicas de especial relevancia. Su traducción aproximada al español sería «Jeque del Islam».
La embarcación ya se encuentra instalada en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, dentro de la escenografía preparada para la celebración con la que el Pontífice cerrará su visita apostólica a España. La presencia del cayuco resulta especialmente llamativa por estar situado entre los elementos visuales que acompañarán el altar papal.
Los organizadores habían anunciado esta semana la incorporación de tres cayucos al espacio de la misa como símbolo de la realidad migratoria que ha marcado a Canarias en los últimos años. Según explicaron, las embarcaciones pretenden «representar de forma silenciosa y significativa el drama de quienes llegan al archipiélago a través de la ruta atlántica».
La elección forma parte del mensaje que se quiere proyectar durante la visita de León XIV a las islas. Además de la eucaristía en Tenerife, el Papa tiene previsto acudir a centros de acogida, reunirse con inmigrantes y participar en actos vinculados a «la integración y al acompañamiento de las personas que llegan a Canarias por vía marítima».
En ese contexto, los responsables de la organización han querido transformar el conocido como «muelle de la vergüenza» en un «puerto de la esperanza», convirtiendo los cayucos en emblemas de acogida. Sin embargo, uno de esos símbolos exhibe una inscripción asociada directamente al mundo religioso islámico.
La cuestión adquiere un matiz añadido si se tiene en cuenta la catequesis pronunciada por el propio León XIV este miércoles, centrada precisamente en el valor de los ritos, los signos y los símbolos dentro de la liturgia. El Pontífice recordó que los símbolos no son simples adornos, sino realidades cargadas de sentido que ayudan a transmitir la fe y a formar espiritualmente a los fieles.
León XIV insistió también en la importancia de recuperar la capacidad de comprender los símbolos y de cuidar la belleza de las celebraciones sin improvisaciones ni arbitrariedades. A la luz de esas palabras, la presencia de un cayuco con una inscripción traducible como «Jeque del Islam» junto al altar añade un elemento singular a una misa en la que cada signo parece haber sido elegido para transmitir un mensaje concreto.
Así, la escenografía concebida para subrayar el drama migratorio y la acogida en Canarias incorpora también una referencia inesperada que remite a una tradición religiosa ajena al catolicismo. Un detalle visible, situado junto al altar, que ha terminado convirtiéndose en uno de los elementos más comentados de los preparativos de la celebración papal.