Vecinos de Hortaleza (Madrid), lugar en el que hace tan sólo dos días se produjo una salvaje violación de un mena marroquí a una niña de 14 años, han mostrado su indignación y expresado su miedo tras el suceso ocurrido en un parque del barrio.
Una residente preguntada por OkDiario ha relatado que fue una vecina quien escuchó los gritos y dio aviso a la policía, aunque «cuando llegaron ya era tarde». La mujer, madre de una adolescente, ha asegurado que el clima de inseguridad es constante: «Siempre le decimos que coja el autobús, porque nos da miedo. El barrio ya no es lo que era».
El parque donde se produjo la agresión es descrito por los habitantes como un espacio abandonado, con zonas oscuras y escondidas. «Antes era un lugar agradable, ahora la gente evita entrar. Los chicos que venían a patinar lo hacen cada vez menos porque se sienten intimidados», explicó un vecino, que añadió que «no es raro encontrar colchones o gente durmiendo dentro».
Otros residentes denunciaron robos a personas mayores y una creciente sensación de desprotección. «Si protestamos nos llaman racistas, pero lo único que pedimos es seguridad. Los que hemos venido de fuera también nos hemos integrado y respetamos las leyes», ha afirmado un vecino, subrayando que «esto ya no es cuestión de política, es cuestión de lógica».
Para muchos, lo ocurrido es «algo que se veía venir». Algunos apuntan a la falta de mantenimiento del parque y a la inacción de las autoridades como factores que favorecen el deterioro de la zona. «Lo que pasó el otro día es terrible, pero no sorprende porque llevamos mucho tiempo advirtiendo de que el barrio está cada vez más inseguro», concluyó una vecina señalando también al centro de menas.