
El portavoz de nacional, José Antonio Fúster, ha denunciado que sigue la «oleada de persecución a VOX» por la noticia de que «el PSOE ha denunciado a VOX por financiación irregular». «El PSOE, el partido de los ERE, de Filesa, del Tito Berni, de Ábalos, de Koldo, de Aldama, de Begoña y del número 1 de la trama de corrupción, Pedro Sánchez», ha manifestado en la rueda de prensa después del Comité de Acción Política.
«Los ingresos por actividades promocionales están autorizados por el artículo 2 de la Ley de Financiación de Partidos Políticos. Lo que no está autorizado es regalarle un palacete al PNV (…). Aquí tenemos un Partido Socialista podrido de corrupción que quiere evitar que un partido se financie con el dinero del bolsillo de sus simpatizantes. Las cuentas de VOX son claras y transparentes, no tenemos absolutamente nada que ocultar, está todo incluido en nuestra contabilidad y todo presentado ante el Tribunal de Cuentas», ha manifestado.
«Somos los únicos que denunciamos un sistema diseñado para esquilmar a los españoles y financiar las actividades corruptas de otros partidos políticos, no de VOX. Tenemos muy claro que hay muchos interesados en ese triángulo mágico que es Génova, Ferraz y Sol en acabar con VOX. Por eso el PSOE denuncia y por eso hay medios que se suman a esta campaña y disparan», ha señalado, antes de recordar las palabras de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que dijo que iban a sacar a VOX de las instituciones y del Parlamento. ¿Cuál es el límite?, se ha preguntado. Así, ha reiterado que «no van a conseguir» acallar a VOX. «No lo van a conseguir, no pueden callar a VOX. Vamos a seguir haciendo lo mismo y lo vamos a hacer cada día con más fuerza.
«Sabemos lo que son ingresos por actividades promocionales (…). Si está autorizado por el artículo 2 de la ley de financiación de partidos políticos no nos preocupa. Lo que le preocupa de la Fiscalía es que haya pedido al Tribunal Supremo que aplique la ley de amnistía al delito de malversación de Carles Puigdemont. Lo que nos preocupa es hasta dónde van a llegar. Nos tememos que pueda seguir el ejemplo de destrucción de la democracia que está ocurriendo en Rumanía», ha concluido.