
El diputado de VOX por Jaén, Francisco José Alcaraz, ha exigido al Gobierno la paralización inmediata de la baliza V16 y una rectificación completa de su política en materia de seguridad vial, a la que acusa de estar diseñada más para recaudar que para proteger a los conductores.
Durante su intervención en el Congreso, el diputado jienense arremetió contra la próxima obligatoriedad de este dispositivo, prevista para el 1 de enero, y denunció que no cuenta con el respaldo ni de los expertos ni de la Guardia Civil de Tráfico. A su juicio, la imposición supone «un nuevo golpe al bolsillo de los españoles», sin garantías claras de que mejore la seguridad frente a los tradicionales triángulos.
Alcaraz aprovechó también su turno para criticar el estado de las carreteras, recordando que la red viaria acumula, según cifras oficiales, un déficit de conservación superior a los 13.500 millones de euros. Señaló además que una parte muy significativa de los accidentes mortales está relacionada con el deterioro del asfalto y reprochó al Ejecutivo que priorice sus propios intereses mientras descuida infraestructuras esenciales.
En el plano de la movilidad y el acceso al empleo, el diputado de VOX fijó la posición de su grupo ante una proposición no de ley del Partido Popular sobre la digitalización y el mantenimiento de centros de examen desplazados para el carné de conducir. Denunció que miles de jóvenes, especialmente en zonas rurales, se ven obligados a recorrer largas distancias para examinarse por culpa del colapso del sistema.
Según Alcaraz, la escasez de examinadores y el atasco en las pruebas prácticas no es un problema nuevo, sino una situación que su formación viene advirtiendo desde hace años sin que el Ministerio del Interior haya ofrecido soluciones eficaces. En lugar de ello, reprochó al Ejecutivo que aplique «medidas improvisadas» que, en su opinión, sólo agravan el problema.
El parlamentario también puso el foco en la presión fiscal sobre los conductores. Subrayó que el Estado obtiene decenas de miles de millones de euros en impuestos ligados al automóvil y cientos de millones más a través de sanciones, mientras, según denunció, se recorta en servicios básicos para garantizar el acceso al permiso de conducir en igualdad de condiciones.
Al finalizar su intervención, Alcaraz elevó el tono político y reclamó un cambio de rumbo mediante elecciones. Aseguró que VOX está preparado para «revertir la destrucción institucional y económica» que, a su entender, está provocando el actual Gobierno, al que acusó de haber perdido toda legitimidad moral.