
El portavoz de VOX en el Parlamento de Navarra, Emilio Jiménez, ha registrado una batería de enmiendas al proyecto de ley foral de reconocimiento y reparación de las víctimas del terrorismo remitido por el Gobierno foral. VOX exige que la ley condene «la cobertura política» a ETA y que se reserve el 11 de febrero como «Día de los Desplazados Forzosos».
Sus propuestas pretenden modificar tanto la exposición de motivos como el articulado para «distinguir con claridad a quienes sufrieron la violencia de quienes la ejercieron, ordenaron o ampararon, ampliar el concepto de acción terrorista y reforzar las medidas de reparación, memoria y sanción».
El proyecto del Gobierno prevé indemnizaciones complementarias del 30% sobre las cuantías estatales, asistencia sanitaria y psicológica, ayudas de vivienda, empleo y estudio, un Consejo Navarro de Participación y el 11 de marzo como día de reconocimiento.
VOX ha explicado en una nota que mantiene ese marco de prestaciones, pero introduce «un giro político y jurídico que choca con el enfoque de memoria integral defendido por el Ejecutivo de la socialista María Chivite y sus socios».
Una de las enmiendas pide que la ley declare necesario que «quienes ejercieron la violencia o le dieron cobertura social y política mediante su apoyo asuman públicamente que la violencia terrorista de ETA fue injusta e ilegítima, colaboren con la justicia y pidan perdón a las víctimas y a la sociedad».
El mismo bloque afirma el compromiso con «la derrota del terrorismo sin negociación política, contraprestaciones económicas o políticas ni mecanismos de mediación que legitimaran a las bandas».
Jiménez ha sostenido que «el cese de la actividad terrorista de ETA no extingue las necesidades de sus víctimas ni pone fin, por sí mismo, a los actos de intimidación, humillación o legitimación del terrorismo».