
VOX registró ayer lunes en el Congreso una proposición no de ley con la que insta al Gobierno a introducir beneficios fiscales específicos para los pacientes con cáncer, con el objetivo de aliviar el impacto económico que provoca la enfermedad y reducir el riesgo de exclusión social y vulnerabilidad financiera.
La iniciativa, que será debatida en la Comisión de Sanidad, plantea la creación de una deducción en el tramo estatal del IRPF vinculada a los gastos médicos y asistenciales derivados del tratamiento oncológico. Según la formación, esta medida permitiría compensar parcialmente el fuerte desequilibrio económico que sufren muchas familias cuando uno de sus miembros es diagnosticado con una patología grave.
En el texto registrado, el partido liderado por Santiago Abascal subraya que el cáncer no sólo tiene consecuencias sanitarias y emocionales, sino que con frecuencia conlleva una merma significativa de los ingresos. Esta situación afecta tanto a los propios pacientes como a las personas de su entorno que asumen tareas de cuidado, especialmente en hogares con menos recursos, trabajadores autónomos o personas en situación de desempleo.
La propuesta recoge datos que apuntan a que más de la mitad de los pacientes oncológicos y más de uno de cada cinco cuidadores han visto reducidos sus ingresos a causa de la enfermedad. Además, un porcentaje relevante de cuidadores se ha visto obligado a abandonar su empleo o a perderlo para poder atender al familiar enfermo, lo que incrementa de forma notable el riesgo de precariedad económica.
Ante este escenario, VOX defiende que el sistema fiscal debe contemplar mecanismos de compensación que tengan en cuenta la carga extraordinaria que soportan estas familias. La deducción planteada permitiría desgravar parte de los gastos asociados a tratamientos, cuidados médicos y asistencia continuada, aliviando así la presión financiera durante el proceso de la enfermedad y la recuperación.
Con esta iniciativa, la formación pretende abrir un debate parlamentario sobre la necesidad de reforzar el apoyo económico a los pacientes oncológicos y sus cuidadores, argumentando que la protección de la salud debe ir acompañada de medidas que eviten que una enfermedad grave derive en una situación de vulnerabilidad socioeconómica prolongada.