
Una encuesta de Sigma Dos para el diario El Mundo ha confirmado el hundimiento de Pedro Sánchez y el ascenso imparable de VOX, que se consolida como el partido que más crece en intención de voto a nivel nacional. Los datos del sondeo también arrojan un cambio de ciclo en Cataluña, donde la derecha gana terreno mientras el bloque de la izquierda y el independentismo retrocede de forma considerable.
En el mapa catalán, el PSOE seguiría como la fuerza más votada, aunque con una ligera pérdida: pasaría de 19 a 18 escaños. Sin embargo, el protagonismo lo comparten el Partido Popular y VOX. Los populares escalan posiciones y se sitúan como segunda fuerza, con una subida notable de 6 a 9 representantes. VOX, por su parte, triplica su representación en la comunidad autónoma, alcanzando cinco diputados, los mismos que obtendría Junts, lo que marca un empate simbólicamente demoledor para los de Puigdemont.
Este empate entre Junts y VOX refleja no sólo la pérdida de impulso del independentismo conservador, sino también la eficacia del discurso de VOX centrado en la denuncia del deterioro institucional y social derivado, a su juicio, de una década de políticas nacionalistas. Temas como la inseguridad ciudadana o el aumento de la inmigración han sido claves en su estrategia para Cataluña, donde solo el PP ha evitado sumarse al cordón sanitario que el resto de formaciones aplica contra VOX y otras fuerzas emergentes como Alianza Catalana.
Junts, que en las últimas generales obtuvo siete escaños, perdería dos. El partido de Puigdemont se ve especialmente penalizado por su apoyo a Pedro Sánchez en Madrid, una decisión que ha generado malestar entre sus bases. Aunque Esquerra Republicana mantendría sus siete diputados, los socialistas pierden fuelle, y Sumar, liderado en Cataluña por los Comuns, se desmorona con una caída de cuatro escaños. Sólo Podemos, que no concurrió en 2023, entraría con un representante, sin que por ahora se refleje el posible impacto electoral de Alianza Catalana, que no ha confirmado su participación en las generales.
La suma de las fuerzas que hasta hace poco dominaban el discurso en Cataluña —PSC, ERC, Junts y Sumar— arroja un balance negativo: perderían en conjunto siete diputados. Por el contrario, la derecha —representada por el PP y VOX— ganaría seis escaños, dando un vuelco al equilibrio de poder. La CUP, que ya quedó fuera del Congreso en 2023, seguiría sin presencia parlamentaria.