
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero habría trasladado documentación interna relacionada con su etapa en La Moncloa y con sus posteriores actividades privadas al domicilio particular de su secretaria, Gertrudis Alcázar, según ha publicado The Objective. La información añade un nuevo elemento al cerco judicial y policial sobre los negocios del exlíder socialista, bajo la lupa de la Audiencia Nacional.
Según el citado medio, la documentación que Zapatero manejaba sobre sus actividades y gestiones económicas tras abandonar el Gobierno fue guardada en el piso de Alcázar, situado en el distrito madrileño de Ciudad Lineal. La secretaria, conocida en el círculo del expresidente como «Gertru», ha sido durante más de dos décadas una de las personas de mayor confianza del antiguo jefe del Ejecutivo.
El traslado de esos documentos se habría producido a finales de 2011, coincidiendo con la salida de Zapatero de La Moncloa tras la victoria electoral del Partido Popular y la llegada de Mariano Rajoy al Gobierno. De acuerdo con las fuentes consultadas por The Objective, en aquellas semanas se sacaron cajas de cartón con documentación que terminaron en la vivienda de Alcázar.
«No podían llevarlos a ningún otro sitio», habría llegado a decir la secretaria a personas de su entorno, según recoge el citado periódico. En esas cajas no sólo habría documentación, sino también enseres personales del expresidente, incluidos trajes de chaqueta que posteriormente fueron regalados.
El dato coloca de nuevo en el centro de la escena a Gertrudis Alcázar, una figura discreta pero clave en el entorno de Zapatero. Su relación profesional con el expresidente comenzó en torno al año 2000, cuando el entonces diputado leonés accedió a la Secretaría General del PSOE tras el 35.º Congreso Federal del partido. Desde entonces, Alcázar se convirtió en filtro de llamadas, reuniones y contactos de alto nivel.
Ese papel se mantuvo después de la salida de Zapatero del Gobierno. Según The Objective, la secretaria continuó gestionando su agenda internacional y sus actividades de asesoría, especialmente en el ámbito iberoamericano, con Venezuela y Bolivia como dos de los escenarios que han despertado más sospechas políticas y judiciales.
La información llega en un momento especialmente delicado para el expresidente socialista. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha puesto el foco sobre su entorno y la Audiencia Nacional investiga sus actividades económicas. En ese contexto, el supuesto traslado de documentación a una vivienda privada refuerza las dudas sobre el grado de opacidad con el que Zapatero habría gestionado su archivo personal y profesional tras dejar La Moncloa.
Alcázar aparece así como una pieza esencial en el sistema de confianza del expresidente. Personas que la conocen la describen como una mujer «eficiente» y «muy leal», volcada durante años en la protección de la agenda y los intereses de Zapatero. «Para Gertrudis, Zapatero es su familia. Vive por y para él», señalan fuentes citadas por The Objective.
El episodio revela el peso que las estructuras personales de confianza pueden tener en la política española incluso después de abandonar el poder. En el caso de Zapatero, la supuesta custodia de documentación en una vivienda particular abre un nuevo frente sobre su etapa posterior a La Moncloa y sobre las redes que han acompañado sus actividades privadas en el extranjero.