
Un inmigrante ilegal ha sido condenado en Estados Unidos a 100 años de prisión por abusar sexualmente durante años de la hija menor de su pareja en una vivienda de Castle Rock, en el estado de Colorado.
El condenado es Jorge Alberto Campos, de 42 años, quien fue declarado culpable de cinco cargos de agresión sexual contra una menor. La víctima tenía 11 años cuando comenzaron los abusos, que se prolongaron durante tres años.
Campos no se presentó ante el tribunal para escuchar el veredicto. Las autoridades localizaron posteriormente la tobillera electrónica que llevaba como parte de su libertad provisional en un contenedor de basura cerca de su domicilio.
Dos días después de no acudir a la lectura del veredicto, fue localizado por un testigo en Las Vegas, Nuevo México, a bordo de un autobús con destino a México. La Policía lo detuvo en una gasolinera cercana antes de que pudiera abandonar el país.
El caso ha vuelto a poner bajo escrutinio la política migratoria y judicial de Estados Unidos. Según informó Denver Gazette, Campos ya había tenido encuentros previos con la Justicia, pero un juez federal de inmigración determinó en su momento que no era una prioridad para ser deportado.
Esa decisión permitió que permaneciera en territorio estadounidense pese a su situación ilegal. Años después, ha sido condenado por uno de los delitos más graves contra una menor. La sentencia de 100 años fue dictada por la Justicia del distrito judicial 23, que llevó el caso contra Campos tras su captura.