La víctima tenía 17 años en el momento de los hechos
Condenan a 35 años de cárcel al afroamericano que apuñaló mortalmente a un atleta de 17 años en un torneo escolar de Texas
Condenan a 35 años de cárcel al afroamericano que apuñaló mortalmente a un atleta de 17 años en un torneo escolar de Texas
Karmelo Anthony y su víctima. Redes Sociales.
Por LGI
10 de junio de 2026

Un tribunal de Texas ha condenado a 35 años de prisión a Karmelo Anthony, el joven que apuñaló mortalmente al estudiante y atleta Austin Metcalf, de 17 años, durante una competición escolar de atletismo celebrada en Frisco en abril de 2025.

Anthony, que tenía 17 años en el momento de los hechos, fue declarado culpable de asesinato después de que el jurado rechazara su alegación de defensa propia. La víctima murió tras recibir una puñalada durante una discusión bajo una carpa instalada en el recinto deportivo.

El caso conmocionó a Estados Unidos y adquirió rápidamente una fuerte carga racial y política, al tratarse de un adolescente negro condenado por la muerte de un estudiante blanco.

La discusión comenzó en una jornada lluviosa, cuando Anthony se negó a abandonar una carpa que pertenecía al equipo de Metcalf. Varios estudiantes que declararon como testigos señalaron al acusado como el agresor y afirmaron que llegó a advertir a la víctima: «Tócame y mira qué pasa».

Según los testimonios presentados en el juicio, Metcalf empujó entonces a Anthony, que sacó una navaja plegable y lo apuñaló en el pecho. La Fiscalía sostuvo que el acusado pudo haberse marchado en cualquier momento, pero decidió no abandonar el enfrentamiento.

«No puedes responder a un empujón con una puñalada, especialmente si tú provocaste el empujón», señaló durante los alegatos finales el fiscal Bill Wirskye, primer asistente del fiscal del condado de Collin.

La defensa, encabezada por el abogado Mike Howard, sostuvo que Metcalf no tenía derecho a poner las manos sobre Anthony y argumentó que la ley de Texas no obliga a una persona a esperar a ser golpeada para defenderse. También afirmó que el acusado había sido invitado a la carpa, aunque la Fiscalía cuestionó que existieran pruebas de ello.

El jurado deliberó durante menos de tres horas antes de emitir el veredicto de culpabilidad. Anthony, de 19 años en el momento de la sentencia, rompió a llorar al escuchar la decisión del tribunal, mientras su familia también se mostró visiblemente afectada.

Antes de conocerse la condena, el joven se enfrentaba a una pena de entre cinco y 99 años de prisión. La defensa intentó que se aplicara la figura legal de «pasión súbita», que habría permitido reducir la gravedad del delito, pero el juez rechazó esa posibilidad.

La sentencia final fue de 35 años de cárcel, con posibilidad de libertad condicional tras cumplir la mitad de la pena. Tras el fallo, los familiares de Austin Metcalf leyeron declaraciones de impacto ante el tribunal. Su padre, Jeff Metcalf, relató el dolor de haber perdido a su hijo y la rabia de no haber podido protegerlo.

La madre de Austin, Meghan Metcalf, recordó a su hijo como un joven afectuoso, protector y querido por sus compañeros. «Tú has recibido una sentencia de 35 años entre rejas, pero puedes considerarte afortunado, porque yo he sido sentenciada a una vida sin mi hijo», afirmó.

La familia de Metcalf ha reclamado desde el principio que el caso sea entendido en términos de responsabilidad, justicia y consecuencias. Para ellos, la sentencia no devuelve la vida de Austin, pero pone fin a una primera etapa de un proceso que marcó para siempre a una familia, a una comunidad y al debate público estadounidense.

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