
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos penales este viernes contra dos exfuncionarios de alto rango del FBI, Nikki Floris y Bradley Benavides, por mentir al Congreso sobre su participación en investigaciones vinculadas a Hunter Biden, hijo del expresidente Joe Biden. Ambos enfrentan un cargo por realizar declaraciones falsas en un asunto de competencia del poder Legislativo.
La acusación sostiene que Floris, de 46 años, y Benavides, de 56, ocultaron ante la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes el papel de la desaparecida Fuerza de Tarea de Influencia Extranjera del FBI en las pesquisas sobre Hunter Biden y su computadora portátil. Los fiscales afirman que, durante su testimonio en 2023, ambos minimizaron su conocimiento del caso, lo que habría permitido evitar un interrogatorio más profundo y obstaculizado la investigación legislativa.
El caso se relaciona con las preguntas sobre el manejo del FBI de la laptop de Hunter Biden antes de las elecciones presidenciales de 2020 y con las acusaciones de corrupción contra la familia Biden. La fiscal federal para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, señaló que uno de los acusados habría afirmado que solo conocía el caso a través de Wikipedia, pese a la evidencia que, según la Fiscalía, muestra su implicación en la conformación de la narrativa pública sobre la computadora.
Floris y Benavides se entregaron la mañana de este viernes tras la emisión de órdenes de arresto. La Fiscalía los acusa de haber suministrado información «materialmente falsa» sobre su conocimiento y participación en las investigaciones.