
El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha vuelto a pronunciarse sobre uno de los asuntos más controvertidos de la cultura popular contemporánea: la existencia de vida extraterrestre y los llamados fenómenos aéreos no identificados.
En una entrevista publicada este sábado por el youtuber Brian Tyler Cohen, Obama fue preguntado directamente: «¿Son reales los alienígenas?». Su respuesta fue inmediata: «Son reales, pero yo no los he visto». Acto seguido, matizó que no están siendo ocultados en el Área 51, la base militar en Nevada que durante décadas ha alimentado teorías sobre tecnología extraterrestre recuperada y supuestos proyectos secretos del Gobierno.
«No están siendo guardados en el Área 51. No hay ninguna instalación subterránea, a menos que exista una conspiración enorme y se lo hayan ocultado al presidente de Estados Unidos», añadió entre risas, sin aclarar del todo si hablaba en tono irónico o serio.
El Área 51 ha sido durante décadas el epicentro de especulaciones sobre supuestos restos de naves alienígenas y programas secretos de ingeniería inversa. Ya en 1989, el científico Bob Lazar aseguró haber trabajado en un proyecto clasificado para estudiar tecnología extraterrestre en esas instalaciones.
Obama no es el primer presidente en mostrar curiosidad por estos fenómenos. Durante el periodo de transición tras su elección en 1976, el presidente Jimmy Carter habría solicitado acceso a archivos sobre OVNIs al entonces director de la CIA, George H. W. Bush, petición que, según diversas versiones, fue rechazada.
También el exjefe de gabinete de Bill Clinton, John Podesta, defendió durante años una mayor transparencia sobre los archivos gubernamentales relacionados con los OVNIs. En 2014, llegó a afirmar que su «mayor fracaso» había sido no lograr la desclasificación de dichos documentos.
En los últimos años, el tratamiento institucional del fenómeno ha cambiado. Legisladores de ambos partidos han reclamado mayor transparencia sobre los programas del Pentágono que analizan los ahora denominados UAP (Unidentified Anomalous Phenomena). Entre ellos se encuentra el actual secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha defendido que el asunto debe abordarse como una posible cuestión de seguridad nacional.
En 2017, una investigación de The New York Times reveló la existencia de un programa secreto del Pentágono dedicado al seguimiento de estos fenómenos, incluyendo vídeos oficiales grabados por pilotos de combate que mostraban objetos con maniobras difíciles de explicar con la tecnología conocida.
Más recientemente, una audiencia en la Cámara de Representantes incluyó el testimonio de David Grusch, un denunciante que afirmó que el Gobierno habría recuperado restos de naves accidentadas y «material biológico no humano» en el marco de programas clasificados.