
El círculo se cierra en torno a los dirigentes demócratas que perpetraron el montaje contra el presidente Trump durante su primer mandato conocido como la «trama rusa». El presidente de la Cámara de Representante y tercera autoridad del Estado, Mike Johnson, ha asegurado que podrían imputar al expresidente Barak Obama, quien habría sido el iniciador de la conjura.
Johnson dijo que el Congreso podría citar al expresidente Obama por conspirar con las agencias de inteligencia de Estados Unidos para vincular al presidente, Donald Trump, con Rusia durante las elecciones de 2016.
En declaraciones al periodista David Brody, el presidente de la Cámara confesó estar estudiando la posibilidad de imputar a Obama. «Tenemos la responsabilidad de seguir la verdad adonde nos lleve», dijo Johnson. «Hacer efectivamente lo contrario de lo que hizo el otro bando: estaban involucrados en una conspiración política partidista para derrocar a su rival en el otro partido. Necesitamos defender el Estado de derecho, poner orden en el caos y buscar la verdad, porque el pueblo estadounidense tiene derecho a esas respuestas».
Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia, afirmó la semana pasada que había archivos y registros que mostraban que el expresidente Barack Obama se conjuró con los servicios de inteligencia para socavar la elección de Donald Trump al vincularlo falsamente con Rusia. «Hubo una conspiración traicionera en 2016 cometida por funcionarios del más alto nivel del gobierno», dijo Gabbard.
«Su objetivo era subvertir la voluntad del pueblo estadounidense y llevar a cabo lo que esencialmente fue un golpe de Estado que duró años con el fin de intentar usurpar al presidente y evitar que cumpliera el mandato que le otorgó el pueblo estadounidense», añadió. Gabbard acusó además al Gobierno de Obama de un «abuso flagrante de poder y un rechazo flagrante de nuestra Constitución» que «amenaza los cimientos mismos y la integridad de nuestra república democrática».