
Kevin Warsh ha sido designado oficialmente como presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos con el aval del Senado del país norteamericano, en un momento complejo en el que el nominado por el presidente Donald Trump tendrá que afrontar la presiones inflacionistas provocadas por el conflicto en Oriente Próximo.
La Cámara Alta estadounidense ha confirmado a Warsh en el cargo de ‘guardián del dólar’ con 54 votos a favor y 45 en contra. El nuevo presidente de la Fed sustituirá en el cargo a Jerome Powell, cuyo mandato acaba este mismo viernes 15 de mayo.
El inquilino de la Casa Blanca no ha ocultado su intención de que la llegada de Warsh a la Fed suponga un cambio en el rumbo de la política monetaria, con una rebaja en los tipos de interés, aunque el nuevo líder del banco central manifestara en su comparecencia en el Senado que se comprometía a que su trabajo fuera «estrictamente independiente».
Kevin Warsh, de 56 años, sustituirá a Stephen Miran, también propuesto por Trump, como miembro de la Junta de Gobernadores del instituto emisor, de la que ya fue gobernador entre los años 2006 y 2011.
En su plan para reformar el banco central, Warsh ha mostrado su intención de priorizar la herramienta de los tipos de interés frente a la variación del balance de la Fed en materia de política monetaria, el cual ha esgrimido que solo tiene consecuencias sobre quienes cuentan con activos financieros, mientras que los cambios en el precio del dinero «afectan a un sector mucho más amplio de la economía».