
Los jueces ideologizados en Estados Unidos no sólo fueron la pesadilla de Trump cuando sólo era candidato; también ahora se están empleando a fondo para obstruir las tajantes medidas de su administración. Pero el presidente está dispuesto a dar una solución radical a este continuo lawfare: cortar por lo sano, despidiendo a todos los jueces nombrados por su predecesor.
Así lo ha anunciado desde su propia red social, Truth: «En los últimos cuatro años, el Departamento de Justicia se ha politizado como nunca antes». «Por lo tanto, he ordenado el despido de TODOS los fiscales federales restantes de la ‘era Biden’. Debemos “hacer limpieza” INMEDIATAMENTE y restaurar la confianza. La Edad de Oro de Estados Unidos debe tener un sistema de justicia justo. ¡ESO COMIENZA HOY!».
Esta decisión va en la línea de algunas otras que concurren en purgar la famosa «ciénaga». Justo antes de este comentario en Truth Social se informó que la Administración Trump había «despedido a más de veinte abogados de inmigración del Departamento de Justicia» que habían sido «contratados recientemente» para servir como «jueces proinmigración en los tribunales de inmigración del país».
También se informó de que la Administración Trump despidió a más de una docena de fiscales que habían trabajado previamente en los casos del fiscal especial Jack Smith contra Trump, y un funcionario del Departamento de Justicia citó la falta de confianza en que «se pudiera confiar en que estos funcionarios implementarían fielmente» la agenda de Trump.