
La cantante Nicki Minaj reafirmó este miércoles en Washington su apoyo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un acto del Gobierno en el que se presentó un nuevo programa federal de cuentas de inversión para niños nacidos en Estados Unidos.
«Probablemente, soy el fan número uno del presidente y eso no va a cambiar. Y el odio o lo que la gente diga no me afecta en absoluto. De hecho, me motiva a apoyarlo más y nos motivará a todos a apoyarlo más», afirmó la artista desde el atril. Minaj añadió que «las campañas de desprestigio no van a funcionar», y atribuyó al presidente una fortaleza singular al señalar que «Dios lo protege«.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de debate público sobre la política migratoria de la Administración estadounidense. Mientras sectores críticos atribuyen episodios de violencia a la actuación de ICE, desde el Gobierno se subraya la necesidad de hacer cumplir la ley y garantizar la seguridad.
Minaj recordó su propia trayectoria personal. Llegó de Trinidad y Tobago a Estados Unidos con cinco años como inmigrante ilegal y aseguró que se encuentra en trámites para regularizar su situación.
— Nicki Minaj (@NICKIMINAJ) January 28, 2026
El respaldo de la rapera al presidente no siempre fue así. En 2018, durante el primer mandato de Trump, mostró inquietud en redes por la separación de menores y sus familias en la frontera. En 2015, durante la campaña electoral, expresó simpatía por Hillary Clinton. Sin embargo, en los últimos meses Minaj ha dado un giro público y constante hacia el apoyo a la agenda republicana.
Ese cambio se ha reflejado en su defensa de iniciativas como la ley Save, orientada a impedir que inmigrantes ilegales voten, y en su respaldo a las denuncias del presidente sobre la persecución de cristianos en Nigeria. En diciembre apareció por sorpresa en una conferencia de Turning Point USA, fundada por Charlie Kirk, donde criticó al gobernador de California Gavin Newsom, uno de los principales adversarios de Trump, y cargó contra la deriva del Partido Demócrata. En ese mismo foro elogió al vicepresidente J.D. Vance, al que calificó como «un gran modelo a seguir».
Con su intervención en Washington, Nicki Minaj se consolida como una de las voces culturales más visibles que respaldan al presidente Trump.