
La Casa Blanca ha reprochado las consecuencias económicas generadas por el reciente cierre del Gobierno, cifrando en cerca de 15.000 millones de dólares (más de 12.000 millones de euros) las pérdidas semanales ocasionadas por dicha parálisis administrativa alentada por el Partido Demócrata.
El incidente, que se extendió durante 43 días y se levantó el jueves a la medianoche tras una ajustada votación de la Cámara de Representantes, fue descrito por el presidente Donald Trump como un intento de «extorsionar» al país que ha quedado en el pasado.
De acuerdo con el director del Consejo Económico Nacional de EEUU, Kevin Hassett, dichas pérdidas representan entre el 1% y el 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, informando además que las mismas ocasionaron el despido de cerca de 60.000 trabajadores de la administración pública estadounidense durante el lapso que duró el bloqueo gubernamental.
Se estima que, en total, más de 730.000 empleados públicos que estaban provisionalmente de baja han comenzado a reintegrarse a sus puestos de trabajo este jueves, luego de que Trump firmó la ley de financiamiento que permite la reapertura del Gobierno.